Resulta de primordial importancia tomar en cuenta las fases de la luna si vamos a realizar tareas de poda y limpieza de ramas enfermas. Estas deben realizarse entre luna menguante y luna nueva, para evitar pudriciones y obtener rápida y mejor cicatrización.
De igual modo, si las podas van orientadas a la formación de copa o producción de estacas, se recomienda efectuarlas entre luna nueva y creciente, con el fin de estimular el rebrote vegetativo de las mismas.
Tales pautas valen igualmente cuando vayamos a podar hierbas o plantas condimentosas como las que se muestran a continuación.

