No es una metáfora, el suelo es la base de tus proyectos agrícolas, está debajo, cierto, pero eso no es lo fundamental sino que debe sustentar a las plantas que le siembres. Y cuando hablamos de sustentar, la expresión tiene doble sentido: contener y al mismo tiempo alimentar.
Esta doble relación resulta imposible si permitimos que pierda nutrientes y es su tendencia perenne. Cada cosecha consume parte de su riqueza. El suelo, además, está expuesto al sol, viento y al lavado de las aguas de lluvia. Factores que, cada día, también degradan nuestro patio, huerto o parcela.
Ante ese conjunto de elementos adversos existe remedio, la alternativa de las mejoras o enmiendas y a eso te invitamos. Las principales, son cuatro. Conviene las conozcas, valores y pongas en práctica.

