Muy pocos de los actores económicos con suficiente poder adquisitivo saben cómo activarlo en las circunstancias actuales. Por lo general, desconocen las posibilidades de inversión disponibles a nivel de territorio. Y su dinero permanece estático, sin producir beneficios, cuando las formas de hacerlo crecer son muy amplias.

Formas que a partir de ahora, con las 176 medidas aprobadas, se incrementan. Entre los nuestros, y con una visión de avanzada, destacan algunos que ya marcan pautas y pudieran servir de prototipo a los remisos. Pongo por ejemplo a Elmis Gutiérrez Nápoles “Borroto”, quien a sus producciones de viandas, cárnicos y tabaco, sumó 120 hectáreas de arroz en Sabana Grande y también, vinculándose a la Empresa Avícola, asumió la producción de huevos de gallina.
Borroto está en negociaciones con Salud Pública para asimilar, además, la terminación y ampliación del Balneario Santa Rita, que debe revitalizar al segundo poblado del territorio y del cual fuera razón económica de su asentamiento definitivo.
Otros, con igual poder financiero, no marchan por la misma senda. Las oportunidades de negocios –según el saber popular– se pintan calvas. Las agarras cuando están al alcance de tus manos o las pierdes para siempre. Aunque en la Oficina para el Desarrollo Territorial haya varias carteras de proyectos donde, a buen seguro, encontrarían varios de su interés.
A esos, a los que involuntariamente se van quedando atrás, quisiera darles una luz. Y que mucho convendría a todos. A ellos como financistas y a nosotros, como población.
Esta isla tiene el mayor número de represas de todo el país, en relación con la superficie que ocupa. Y sin embargo, esa energía potencial se pierde minuto a minuto sin que hasta ahora hagamos nada por aprovecharla, por convertirla en energía eléctrica.
Veámoslo en perspectiva.
Existen en el país 162 mini centrales hidroeléctricas con una potencia instalada de 71,9 MW, las cuales generaron 83 GWh en 2017 (según Google). Ahora esta cifra va mucho más arriba. De ellas, 34 están conectadas al Sistema Eléctrico Nacional y 128 brindan servicios de forma aislada a 8 486 viviendas y 416 objetivos económicos y sociales, segùn el sitio oficial del Ministerio de Energía y Minas.
Se consideran mini centrales hidroeléctricas a aquellas cuya potencia instalada sea inferior a los 10 MW.
Y nosotros, si a solo 10 de las represas pineras acopláramos una mini central hidroeléctrica, capaz de abastecer a una pequeña población, cuyo flujo o caudal están disponibles todo el tiempo en cada aliviadero, alcanzaríamos a producir de 80 a 90 MW, o más, sin novedad.
Una energía limpia que puede suministrar electricidad día y noche, sin los inconvenientes y riesgos, ante eventos naturales, de la fotovoltaica que solo puede suministrarla en horario diurno y en dependencia de la intensidad con que reciba luz solar.
Quien o quienes asuman producirla, y hagan la inversión conveniente, tienen el derecho a vender su rendimiento a la red local que suministra electricidad a la población y los diferentes objetivos económicos y sociales.
¿Le atrae este negocio? ¿A usted? ¿A ustedes? ¡Adelante!
