Todas las partes del Cilantro (Coriandrum sativum) son comestibles, pero tienen mayor uso sus hojas frescas y semillas secas.
Su nombre proviene del latín, y a su vez se deriva del griego; quiere decir chinche (insecto) en alusión al olor de sus frutos y hojas verdes.
Las hojas frescas son ingrediente principal en varios platos de la cocina internacional. Nunca se deben cocinar porque el calor destruye su aroma y sabor, agréguelas al final, cuando termina la cocción de los alimentos y se retiran del fogón.
En Cuba se utilizan para aderezar el potaje de frijoles negros, sopas, caldos y salsas, así como algunos platos de carnes.
Aparte de su uso culinario, muchas personas usan el Cilantro como medicamento o remedio casero, atribuyéndole propiedades estimulantes, antiespasmódicas y estomacales. Otros usos de aplicación ancestral incluyen masticar las hojas para combatir el mal aliento o aplicarlas a las axilas, machacadas, para evitar la sudoración excesiva.

