
Borroto (Elmis Gutiérrez Nápoles) es personaje del día en esta Isla. Se habla de él, y bastante, muchos sin conocerle, pero se habla en bien: es el hombre que ha logrado acercar huevos al plato de cada pinero cuando estaban a punto de convertirse en alimento mágico, de los que desaparecen a simple vista.
En La Fe, donde reside, va por segunda vez que saca mil cartones de huevos para el fin de semana. Y en Nueva Gerona, en El Bosque, ha hecho otro tanto.
Esto, y otras producciones que logra (arroz, tabaco, viandas, pero que trataremos en otro momento) nos motivaron a formularle varias interrogantes.
— ¿Esta es una producción particular, con posibilidades de mantenerse a largo plazo, o se trata de un encadenamiento productivo con alguna entidad estatal?
–”Es el resultado de una producción cooperada con la Empresa Avícola: Ellos ponen las naves, las gallinas y el personal especializado, yo aporto el pienso y parte de las medicinas. De los resultados, recibo el 70 por ciento y eso me permite reponer la inversión y continuar importando el alimento de las aves”.
–Vendes el cartón de huevos (30 unidades) por transferencia –lo he visto–, en efectivo y al menudeo. Y lo haces a 700 pesos menos que otros mayoristas de este producto. ¿Has puesto algún límite para evitar el acaparamiento y la reventa?
— “Sí, vendemos solo tres cartones por persona. Uno en transferencia y dos en efectivo, o uno solo por transferencia (sin poner carita de disgusto) cuando el cliente no puede pagar en efectivo. Y se hace así porque es la única forma, hasta ahora, de recuperar efectivo para adquirir la divisa y continuar importando el alimento de las gallinas.
“Pero no vamos a quedarnos en ese precio, vamos a bajarlo… Ahora lo sacamos a 2800 porque estamos recuperando los gastos de la inversión inicial. Con el reemplazo de las gallinas estamos buscando liquidar esa inversión, no va a llevarnos mucho tiempo; lo bajaremos otro poco, bastante más…”
“Y eso –pienso– está obligando ya a quienes disfrutaban el monopolio del huevo no estatal, a reconsiderar sus precios. Los bajan o… ¡los bajan! No hay de otra”.
— Borroto, ¿otras ideas en mente, no relacionadas con huevos precisamente?
— “Mañana estaré fundiendo una placa. Ahí va una panadería, para que la gente reciba pan de verdad, con todo lo que lleva y algún relleno bien elaborado y mejor presentado… ¡que dé gusto hasta verlo!
Y mi sueño más grande, hacer la inversión que haga falta, en grande, para sacar adelante el Balneario Santa Rita: Y que este pueblito vuelva a lo que fuera en 1956, una joya: el tercer polo turístico de Cuba”.
