Las celebraciones por el Día de los Niños que llega cada tercer domingo de julio en Cuba, en la Isla de la Juventud fueron a lo grande. Los más pequeños de casa se divirtieron de lo lindo con la historia de la vaca Paquita, bailaron, rieron y jugaron junto a los payasos, tuvieron una gran piñata y un enorme cake. Todo eso y más en el parque los hexágonos, espacio para la fiesta.

El Sistema Municipal de Casas de Cultura, una vez más tuvo a su cargo el agasajo a la grey infantil pinera y para ello los hizo viajar en una mañana mágica este 19 de julio por La Ruta de la Alegría, donde no faltó la fantasía, sana diversión y mucha, pero mucha alegría.
Paquita en apuros fue el nombre del espectáculo que se reestrenó en tan especial ocasión, una propuesta que volvió a niñas y niños al campo cubano, las tradiciones que se transmiten de generación en generación y la importancia de preservar nuestra esencia, nuestra identidad.

Teresita Domínguez, instructora de teatro y directora del espectáculo, dijo en entrevista a la prensa local:
“Este reestreno lo hicimos con los muchachos de la especialidad de Animación Turística del Centro de Capacitación para el Turismo, Formatur. Ellos trabajaron con nosotros todo este tiempo para este montaje y continuarán con nosotros durante lo que queda del Verano, trabajando para los niños.

“Esta es una obra muy singular porque trata de una vaca que quiere ser universitaria y cantante y aborda una trama entre en campo y la ciudad. Los pequeños se divierten mucho, es muy jocosa y considero que todos hoy la disfrutaron bastante.



Con texto de la autoría de Domínguez y Oniuris Gaínza, la propuesta la pieza distingue por la música y la interacción que logra con el público infantil.
“Es fruto de un equipo de trabajo. Además del guion toda la música es hecha por nosotros”.

Después de la presentación aparecieron en escena los payasos Chispita, Popi y Canillita para entre juegos y carcajadas ser parte también de la celebración. Momento esperado por todos fue la piñata que se confeccionó y se llenó de ricas golosinas gracias al aporte de varios actores no estatales de la economía. Al final de la mañana, luego de cantar cumpleaños feliz, se picó el gran cake en compañía de las máximas autoridades del Partido y el Gobierno en el territorio. Fotos, niños corriendo de acá para allá, la venta de otros productos comestibles, la presencia de divertidos aparatos y profesores del Inder para la realización de juegos y otras acciones deportivas matizaron la mañana en tierra pinera.

Las actividades para agasajar a la infancia no solo tuvieron lugar en la capital de la Isla, sino en el resto de los tres poblados de mayor importancia y sus zonas aledañas con espectáculos concebidos de forma especial para ese grupo etario. A pesar de la difícil situación energética que presenta el país y con el combustible, gracias a la alianza entre varios sectores de la sociedad pinera se regaló a los más pequeños de casa una jornada colorida cargada de amor y alegría repartida.



