El mismo perro con diferente collar

Es como chocar con la misma piedra cada año, al inicio de las siembras los envases están garantizados y cuando empiezan los cortes todavía los productores no tienen los sacos donde colocar los frijoles, y ahí se forma el corre-corre.

Incluso cuando existe un pequeño inventario en el municipio la consabida burocracia que lastra aún la economía cubana impide las soluciones en tiempo a esta problemática.

Tales dificultades afloraron nuevamente este ultimo domingo durante las visitas sistemáticas dominicales por parte de las máximas autoridades políticas y de gobierno a cooperativistas enfrascados en producir alimentos para el autoabastecimiento territorial en medio de las complejidades de un mundo plagados por irracionales posturas socioeconómicas, agravadas en nuestro caso por el recrudecimiento del bloqueo imperial.

En esta oportunidad el periplo estuvo dirigido hacia la Cooperativa de Créditos y Servicios José Martí, cuyos miembros produjeron el pasado año el 60 por ciento de los frijoles que consume el municipio con el aporte de unas 300 toneladas.

También en esta oportunidad se visitaron campesinos de la CCS Sabino Pupo, la tabacalera por excelencia y con resultados sobresalientes también en la producción de tomate, melón y viandas.

Boroto, como todos le llaman, muestra con orgullo su plantación de tabaco. Foto: Pedro Blanco Oliva

DIALOGO CON LOS PRODUCTORES

En este tipo de actividades el dialogo franco y abierto a pie de surco con los asociados siempre rinde sus dividendos, tanto para conocer de sus necesidades como para beber de sus experiencias en los cultivos.

Como ha ocurrido en otras ocasiones más allá de los retos cotidianos siempre está el deseo de superar cualquier escollo y cumplir lo pactado en los contratos para producir alimentos para el pueblo.

Así lo expresó en esta productiva mañana Roberto Collins Whitaker, de la José Martí, quien se encontraba en plena faena de riego de sus plantaciones de tomate.

“La tarea es dura, pero en el campo el sacrificio no se puede perder para obtener los resultados previstos, aun cuando las condiciones climatológicas nos jugaron una mala pasada esta temporada”.

Con esa misma entrega se manifestó Ermis Gutiérrez Nápoles, de la finca El Guao, perteneciente a la Sabino Pupo, y uno de los mejores tabacaleros de la ínsula.

También Genito Delgado Arias, de esta misma forma productiva, mostro a Zunilda García Garcés, primera secretaria del Comité Municipal del Partido, y a Liván Fuentes Álvarez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, y al resto de la comitiva, sus plantaciones de plátano macho que pronto estarán en el mercado y los proyectos para a cría de cerdos de raza negra, menos dependiente de los piensos y aprovechando el palmiche.

En la finca de Genito, al fondo la plantación de plátano macho. Foto: Pedro Blanco Oliva

LLEGAMOS A LA FINCA DE JAVIER

El trayecto se hace un poco denso dado el polvo de los caminos y paradójicamente el sofocante calor que ya empieza casi a media mañana, no obstante, luego de haber recorrido prácticamente todo el noroeste de la ínsula, llegamos a la finca de Javier Rives Bouza, sin lugar a dudas, el mejor productor de frijoles del territorio, pero también se puede decir de su rebaño de ganado vacuno y de las plantaciones de melón y tomate, especialmente para semillas de excelente calidad.

Javier muestra el área sin fin de frijoles próximo a recoger. Foto: Pedro Blanco Oliva

Allí al igual que en los lugares anteriores se aprecia el espíritu de victoria teniendo en cuenta las necesidades del país.

En cada uno de los sitios y los diálogos, García Garcés insistió el garantizar los insumos a los productores cuando los necesiten, una insuficiencia que no solo abarca los sacos, sino también los medios biológicos preventivos y otros fertilizantes.

El optimismo reina en los campos pineros, esa fue la impresión generalizada de la comitiva en una labor encaminada a lograr el autoabastecimiento territorial, no solo de puré de tomate, arroz y de frijoles, sino también de la vianda que todavía sigue siendo una asignatura pendiente.

La Sabino Pupo ha entregado más de 10 toneladas de tomate para la industria. Foto: Pedro Blanco Oliva
Isla de la Juventud
Pedro Blanco Oliva
Pedro Blanco Oliva

Licenciado en Literatura y Español en la universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomado en Periodismo con más de 40 años en la profesión

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