Para el ojo entrenado del campesino o ingeniero agrónomo, una simple inspección visual del terreno, sin más análisis, le indica qué es posible cultivar allí para lograr mejores resultados. Todo está en conocer la calidad de la tierra o sustrato y sus bondades correspondientes.
Para apreciarlo con un simple golpe de vista, las plantas que crecen silvestres en el área resultan los mejores indicadores. No todas pueden brindarnos esta información, por eso conviene conocer las que presentamos a continuación, ellas no se equivocan.
Veamos una de las más frecuentes, aunque no aparezca en el cuadro de referencia.
“Donde crece el guisaso, hay tierra fértil” sentencia el saber ancestral del campesino cubano y aunque resulte fastidiosa esta planta, por sus espinas, es de agradecer el mensaje que adelanta.

