Ambiente para evitar desviaciones

En el presente año se tiene previsto crecer en lo económico y lo social, y hacer más a pesar de las diversas limitaciones. Pero¿basta solo esa voluntad política para mejorar el nivel de vida de la población?

Por supuesto que no es suficiente en medio de tan adversas circunstancias,se necesita de los actores de la economía y del pueblo no solo apego a lo legislado, sino también disciplina, orden y control, y en primer lugar de quienes dirigen.

Si no aplicamos ese chequeo, incluyendo el control popular, como componente inseparable de cada proceso productivo o de servicios, como herramienta de dirección en cualquier sector, no habría futuro para nuestro socialismo, como alertara Fidel en su momento.

Por eso se perfecciona el sistema de auditoría en aras de seguir reordenando, esclareciendo y potenciandoeste importante frente, así como el conocimiento y el apoyo de las administraciones.

Resulta insustituible el papel profiláctico de los auditores internos de base, aprobados como resultado de la política para optimizar la gestión y la eficiencia.

En la prevención y el enfrentamiento a ilegalidades y a la corrupciónlos cubanos tenemos fortalezas que no solo radican en los valores políticos, morales y éticos cultivados, sino también en un sistema de control popular en colectivos y barrios.

Para que sea efectivo este mecanismo debe aplicarse con mayor efectividad y eficacia el control, mediante comprobaciones internas y externas, auditorías, la aplicación de las guías de autocontrol y la creación de un ambiente permanente de control en que participan directivos y obreros que además de educar, contribuye a salvar de caminos equivocados a valiosas personas y familias.

Otro frente del control popular no menos importante, que complementa el de las entidades, es el de las comunidades. Este se apoya en la vigilancia en cada cuadray se ejerce igualmente por las comisiones de vecinos creadas por el delegado del Poder Popular para supervisar servicios públicos y actividades económicas.

No menos oportunas son las denuncias de la población ante ilegalidades y manifestaciones corruptas, mediante un sistema que demuestra ser fiable para esclarecer delitos y corregir conductas.

Es la actitud de impunidad cero que corresponde tener frente a violaciones y hechos de corrupción que tanto nos irritan.

Isla de la Juventud Opinion
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana. Tiene más de 40 años en la profesión

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