Fotos: Yusney Zamora y Facebook
Son los donantes voluntarios que no les importa recuerden sus nombres y rostros, pero dejan testimonio de su inmenso corazón, compromiso con su pueblo y responsabilidad colectiva que sostienen la vida y esperanza de muchas familias y personas

La convicción de defender la Patria la reafirman los cubanos de diversas maneras, como las donaciones voluntarias de sangre realizadas por hombres y mujeres de varios colectivos este lunes y demás jornadas, entre los que sobresalen los trabajadores del Sindicato de las Comunicaciones, la Informática y la Electrónica, e integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior con sensibilidad que muchos admiran y agradecen.
Lo hacen con más ahínco en estos días de abril, como ocurrió en recientes faenas en que evocamos el aniversario 65 de la proclamación del carácter Socialista de la Revolución, este 16, y de la victoria frente a la invasión mercenaria desde Estados Unidos, el 19, entre otras recordaciones y las convocatorias a defender la Patria amenazada.
Entre los llamados están los de rubricar la firme voluntad de luchar contra los ataques con que pretende intimidarnos Donal Trump y a organizar un desfile entusiasta y unido este primero de mayo como si partiéramos nuevamente a las trincheras de combate.

Orgullosos se ve llegar desde temprano al Banco Municipal de Sangre Roberto Hernández Smith, merecedor del Premio del Barrio de los CDR y otros reconocimientos, para extender sus brazos no solo el lunes, también el resto de la semana y aportar ese líquido indispensable para las transfusiones que devuelven la vida a accidentados y madres con percances en su parto, así como para curar a enfermos con graves patologías con los componentes y derivados extraídos de la sangre.
El joven Yusney Zamora, del colectivo de Desoft, no pudo ocultar la satisfacción de ese gesto y dejó constancia en fotos y la red social Facebook, de ese momento de profunda sensibilidad humana.
Muchos han acudido a aportar sangre tras la patriótica rúbrica con que ratifican en sus centros de trabajo la determinación de lucha por la soberanía y contra el criminal bloqueo contra todo un pueblo.
Del Aeropuerto, la Eléctrica y de Porcino acudieron numerosos aportadores, pero el día en que llegaron los representantes del Sector Militar Especial de las Far en la mañana del ocho de abril, hicieron inolvidable ese día al aparecerse al Banco de Sangre con 30 donantes que junto a la sangre dejaron vivo testimonio de su amor por los demás.

Igualmente, asisten representantes de los nuevos actores económicos, entre ellos jóvenes como Ailín Hechavarría Palacios, de la mipyme IslaBite Solution, dedicada a aplicaciones informáticas, quien confiesa que “para los cubanos esa entrega es consecuente con las razones que nos unen, aun en medio de escaseces de combustibles e intimidaciones”.
“No es nada extraordinario -aclara con desenfado- es algo natural ese humanismo cultivado aquí junto a la generosidad y otros valores que nos enseñaron Martí y Fidel, igualmente ejemplos de tan nobles actitudes…”.
De esa solidaridad cotidiana, hecha sentir con mayor presencia este abril de victorias históricas y actuales, habla, además, Humberto Echavarría Silega, quien fuera destacado aportador de ese tejido hacedor de vida y hoy el trabajador del Banco que coordina los estrechos vínculos de la institución con esas personas.
“Es infinito y admirable el desprendimiento de estos hombres y mujeres que llegan desde barrios y centros promotores de ese aporte, en ocasiones muy distantes, pero ellos siempre están dispuestos a ofrecer su sangre de estar en el ciclo para la extracción”.
Así lo destaca refiriéndose al singular ejército que comparte en estas jornadas de abril el orgullo de dedicar esos aportes a las celebraciones de las victorias de Girón, del tradicional Primero de Mayo y del centenario este año del natalicio del Comandante en Jefe, que también entregó sangre a naciones que la necesitaban y sigue compartiendo las luchas y sueños su pueblo altruista.
“La sangre donada de manera voluntaria -agrega Humberto- podrá ocultar nombres y rostros de quienes la entregan, pero ellos tienen un corazón inmenso, que ofrecen el vital líquido sin pedir nada a cambio y dan prueba de desprendimiento y responsabilidad colectiva que sostienen la vida y esperanza de muchas familias y personas”.
