En reunión del Comité de Seguridad del Gabinete (CCS, por sus siglas en inglés) para revisar la situación en ese contexto, el jefe de Gobierno indio explicó que se debe garantizar la implementación rápida de medidas que salvaguarden los intereses de los ciudadanos.
Durante el encuentro, se enfatizó la necesidad de adoptar un enfoque de gobierno en su conjunto para enfrentar los desafíos que se generen.
El secretario del Gabinete informó al CCS sobre la situación geopolítica actual y las iniciativas tomadas para asegurar el suministro adecuado de productos petrolíferos, incluidos Gas Natural Licuado, Gas Licuado de Petroleo (GLP) y fertilizantes.
Entre los detalles expuestos, destacan las acciones del Gobierno de diversificar las fuentes de adquisición de GLP.
Las autoridades calificaron de adecuada la situación general de existencias y suministro de los principales productos petrolíferos y señalaron que la disponibilidad de petróleo crudo permite a las refinerías de empresas públicas operar a buenos niveles.
Además, evaluaron los requisitos de fertilizantes para la próxima temporada de rabi, es decir cultivos como el trigo, la cebada, la mostaza y los guisantes, cuya siembra debe comenzar en octubre y se extiende hasta diciembre, una vez terminadas las lluvias del monzón.
Por otra parte, el jefe de Gobierno instruyó establecer un mecanismo para proporcionar información oportuna, asistencia de emergencia y asesoramiento a los marineros indios que sirven en buques en zonas de conflicto.
En materia energética, Modi enfatizó el uso de fuentes de energía renovable para garantizar la independencia energética del país, incluyendo la energía solar y otras fuentes no basadas en combustibles fósiles.
El conflicto, desatado finales de febrero como consecuencia de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, provocó una severa turbulencia en los mercados energéticos globales.
El cierre de facto del Estrecho de Ormuz, arteria vital por donde transita aproximadamente el 20 por ciento del comercio mundial de petróleo, disparó los precios del crudo, afectando directamente a las economías emergentes y en desarrollo.
Expertos aseguran que Teherán mantiene su control sobre el estratégico estrecho como parte de su derecho a la legítima defensa y como herramienta de presión ante la agresión exterior, y denunció que las acciones militares estadounidenses e israelíes buscan socavar la estabilidad de la región para beneficiar intereses hegemónicos.
Las autoridades iraníes advirtieron que mientras continúen los ataques, no cesarán las medidas que afectan el flujo energético hacia los mercados internacionales.