Hay que acabar de coger al toro por los cuernos

Recuperar la ganadería vacuna y bufalina en aras de incrementar los niveles productivos de leche y carne que satisfagan las crecientes necesidades de la población de la Isla de la Juventud constituye hoy un arduo reto que a pesar de ingentes esfuerzos no acaba de cristalizar del todo.

Redacción digital

Sin embargo, la voluntad de las máximas autoridades del territorio y las empresas del Sistema de la Agricultura vinculadas a esta actividad de rescatar los niveles productivos de antaño, que posibiliten favorecer a los pineros y de manera especial a niños y personas de la tercera edad, se mantiene firme y una vez más tras el descuido que sufrió esta actividad en los últimos años, comenzaron a acometerse acciones para desarrollar esta importante rama de la agricultura.

Según declaraciones de William Mesa Salazar, miembro del Buró Ejecutivo del Comité Municipal del Partido, en el caso de la bufalina ya se logró recuperar una vaquería ubicada en La Reforma para fomento de esta especie con 40 animales –hembras– de los cuales más del 50 por ciento están en etapa de reproducción y se decidió establecer una segunda vaquería de este tipo para trasladar al territorio otro nivel de animales y con ello comenzar la recuperación y multiplicación de la ganadería bufalina en la Isla.

En cuanto a la vacuna, la proyección inicial fue recuperar un grupo de vaquerías –cinco en un primer momento– en las cuales ya trabajan de conjunto la Dirección de Agricultura, Empresa Ganadera y las bases productivas como principales fuerzas implicadas. Este es un proceso que se prevé demore un poco, sobre todo por el deterioro que ha sufrido la masa animal en los últimos años, pero que a largo plazo debe aportar resultados positivos.

Un ejemplo que ilustra el retroceso experimentado por esta actividad lo refleja que en el año 2018 en el Municipio el plan de entrega de carne ascendía a más de 700 toneladas (t) al año, en la actualidad no se llega a las 300 t, por lo que recuperar dichos niveles constituye el desafío inmediato.

En tal sentido, ya se ha identificado un grupo de productores, incluida la empresa y se están fomentando áreas de ceba y mejora de animales con el propósito de lograr que el ganado adquiera el peso ideal, teniendo en cuenta que hoy los animales llegan al sacrificio por debajo de los 320 kilogramos (kg) y la intención es conseguir que arriben al matadero por encima de los 400 kg, lo que permitirá un mejor aprovechamiento, más rendimiento y toneladas de carne con menos cabezas de ganado.

Por su parte, la población ha gozado de la posibilidad de adquirir carne de res en las ferias agropecuarias populares que se celebran cada mes en el territorio a partir de la oferta de los productores que han cumplido con todos los indicadores y por consiguiente reciben la autorización para sacrificar. Esta alternativa se prevé que se pueda mantener durante todo el año.

De vital importancia será que todos los tenentes de ganado mayor en cada una de las bases productivas trabajen en el mejoramiento del manejo de la masa animal garantizando superiores condiciones en el aseguramiento del agua, la alimentación y la siembra de alimento animal.

El arribo de la etapa de primavera constituye un buen momento para laborar en el aseguramiento de la alimentación de las reses para la época más compleja caracterizada por las intensas sequías que cada año se recrudecen. Tanto la empresa estatal como las bases productivas y los productores deben dar un paso al frente en ese sentido.

Respecto a la leche, no es un secreto para nadie de la existencia de la venta ilegal de ese producto, una tendencia bien extendida que se debe erradicar con el concurso de todas las autoridades, actores y estructuras involucradas en esta actividad. De acuerdo con Mesa Salazar que en la actualidad el sobrecumplimiento en la producción de leche se está pagando a 100 pesos moneda nacional cada litro de leche a partir de lo aprobado en la comisión de concertación de precios del Municipio.

En definitiva, queda mucho por hacer para lograr satisfacer las necesidades de los pineros en relación con el abastecimiento de leche y carne. Es evidente que se están dando pasos, muchas veces con más lentitud de lo requerido –aunque la ganadería tampoco aporta resultados de la noche a la mañana– pero, asimismo, urge concretar y afianzar con mayor eficiencia cada una de las medidas que se adoptan en pos de impulsar la ganadería y alcanzar los niveles productivos de antaño. Las potencialidades existen y productores conocedores y abnegados también, solo resta acabar de coger al toro por los cuernos.

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Isla de la Juventud Opinión
Yuniesky La Rosa Pérez
Yuniesky La Rosa Pérez

Licenciado en Comunicación Social en la universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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