Especulación

Por estos días circulan disímiles posts dedicados al precio que alcanza el aceite comestible, tan indispensable en las cocinas pineras y cubanas para la elaboración de alimentos; hay quienes, incluso, lo cambian por una lujosa casa en Dubái.

Redacción digital

Exageración o no, el producto en la Isla de la Juventud, de la noche a la mañana, ha subido como la espuma, ¡de 1 500 pesos se oferta a 3 000!, y ¡hasta 4 000!, su costo depende de su mayor presencia o no en el territorio.

Sin embargo, este no es el único cuyo valor anda por la estratósfera, similar comportamiento tiene el arroz, el azúcar, los frijoles, el pollo y otros productos cárnicos, los cuales minimizan el aumento salarial que comenzó a aplicarse este mes de agosto como reconocimiento al esfuerzo de los trabajadores del sector presupuestado.

Recuerdo que hace unos días desandé por varios kioscos en busca del tan cacareado plato fuerte, porque la actual situación electroenergética no nos permite crear reservas, y solo encontré salchichas a 1 300 pesos ¡por transferencia!, porque lo poco que apareció, bien caro, solo se podía adquirir en efectivo.

A pesar de las medidas aplicadas por el Estado, lo que vivimos los pineros día tras día es otra historia, esa que muchas veces no guarda relación con la oferta y la demanda sino con la especulación y esta actuación si amerita un enérgico enfrentamiento.

Es verdad, hay bloqueo, limitaciones, escasez de recursos, el dólar se cotiza en el mercado informal a unos 665 pesos, el costo de la transportación, sobre la cual no pocos emprendedores muestran inconformidad por los nuevos precios de Transcargo – cuestión a revisar por las propias tipicidades de la Isla–, pero los bolsillos de los pobladores no pueden continuar pagando las insuficiencias y los reordenamientos.

De poco sirve elevar los salarios en el país si al unísono se infla, !y de qué manera! El globo de los precios y la inflación. Quienes lo percibimos este mes en las tarjetas magnéticas apenas hemos tenido la oportunidad de saborearlo porque cuando no es Juana es la hermana o la prima.

Un periodista preguntaba: ¿Hasta cuándo vamos a permitir que el mercado informal dicte las reglas de nuestra supervivencia? La respuesta exacta no la tengo, pero sí considero que urge mayor control para estrangular a la especulación antes de que esta desaparezca a quienes construimos un país.

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Isla de la Juventud Opinión
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

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