A poco menos de un mes para que arranque la 65 Serie Nacional de Béisbol (SNB) la preselección de los Piratas de la Isla de Juventud continúa trabajando de manera intensa en la preparación rumbo al clásico nacional con la meta de mejorar los resultados cosechados en la anterior campaña.

Para ello será vital un desempeño armónico de los tres departamentos de juegos fundamentales y sobre todo de la ofensiva que es en definitiva la encargada de producir las carreras que finalmente decretan la victoria en un desafío.
Rusbel Hernández Rodríguez, entrenador responsable de la ofensiva en el equipo, reveló al Victoria que diseñaron un plan de trabajo para erradicar las deficiencias identificadas de la temporada anterior, que repercutieron de forma directa en la producción de carreras.
Según el preparador el plan proyectado se enmarca en que los atletas puedan ver y sacarle más lanzamientos a los píchers, trabajar en conteos desfavorables para aprender a batear en esas situaciones que ayudan a obtener una buena selección de lanzamientos y una mejor estrategia a la hora de enfrentarse a los monticulistas.
“Además de los volúmenes que estamos trabajando –destacó Hernández Rodríguez– también hacemos hincapié en el toque de bola, una jugada que nos puede aportar mucho teniendo en cuenta que no contamos con un equipo repotenciado en la conexión de jonrones. De igual manera, el corring de bases es fundamental, pues tenemos un elenco bastante joven con potencialidades en las piernas y la intención es tratar de sacarle provecho a eso, utilizar la velocidad en función de la ofensiva.
“Con los jugadores de fuerza que ocupan la parte media de la alineación, dígase tercero, cuarto, quinto y sexto bate, estamos poniéndoles tareas con corredores en segunda y tercera base en diferentes situaciones de juego para que aprendan a impulsar carreras.
“La carencia de topes de confrontación con otras escuadras nos dificulta que nuestros atletas experimenten este tipo de situaciones por eso lo estamos ensayando en los juegos entre nosotros y nos está dando resultados”.
A lo largo de la historia los conjuntos pineros en series nacionales se han caracterizado por conectar bien hacia la banda opuesta, esta es una habilidad que prácticamente constituye una marca registrada de los Piratas.
“Ese es un trabajo que nunca se ha dejado de hacer –reconoció Rusbel– porque tradicionalmente le ha aportado a los equipos de la Isla buenos dividendos. Siempre hacemos estudios de los elencos anteriores, lo seguiremos aplicando para esta edición y con seguridad para el futuro. El bateo hacia la banda opuesta es como el abc de las escuadras pineras”.
JARDINEROS y RECEPTORES

Precisamente Rusbel Hernández Rodríguez también atiende el área de los jardineros, esta es una posición con más potencialidades en las selecciones de la Isla a lo largo de la historia en los clásicos nacionales. Ponderó el entrenador que para esta edición del pasatiempo nacional cuentan con un grupo de muchachos de muchas posibilidades, incluso para llegar a codearse con los mejores jardineros del país.
“Tenemos jugadores como Hanly Verdecia, Frank David González y Maikel Manuel Valdés una joven promesa que posee todas las herramientas de un pelotero, buen brazo y buen desplazamiento a la hora de correr las bases y a la defensa.
“En esta posición nos hemos enmarcado en una labor con ejercicios especiales que les permitan a los atletas atacar más la bola para ganarle a los corredores y evitar que avancen una base más. Hemos trabajado el fildeo entre dos y tres jardineros para que aprendan a pedir la bola, pues en una simple acción como esa se pueden definir los juegos. Es un área repotenciada a la cual podemos sacar bastante provecho”.
Por su parte, Robannis Molina Guerrero, al frente del trabajo con los receptores, explicó que han trabajado en elementos técnicos como el movimiento de los tiros a segunda base y los tiros efectivos a la intermendia para sacar los outs en el menor tiempo posible.
Asimismo, han hecho énfasis en el recibo de los tiros al home, el bloqueo con hombres en base y en ayudar a los serpentineros en la combatividad y en el trabajo del pensamiento técnico-táctico.
Para Molina Guerrero la mayor fortaleza de ese grupo es la juventud, brazos potentes y el deseo de salir adelante.
La recetoría cuenta con sangre joven cuya edad promedio es de alrededor de 24 años, destaca el caso de César Vega un receptor hecho, maduro y con experiencia en series nacionales.
