Desde la noche de este 16 de septiembre la Isla de la Juventud abrió sus puertas al saber y el divertimento y es que aún en las difíciles circunstancias que vive la nación no se renuncia a la realización de uno de los eventos anuales más esperados, la Feria Municipal del Libro

Previo al suceso, se dio a conocer en conferencia de prensa el programa oficial de esta 34 edición que homenajea al multipremiado poeta, escritor, editor y director de la editorial El Abra, Eduardo Sánchez Montejo. La librería municipal Frank País funcionará esta vez como Gran Librería, mientras que el Área Profesional volvió a su sede habitual, el Complejo Recreativo Nuevo Virginia más conocido por Rumbos al igual que el Pabellón Infantil Tesoro de Papel en el parque 15 de Mayo y hay extensiones de venta en el Paseo Martí, centros de trabajo e instituciones según informó Yudysbelkis Carreño, directora del Centro Municipal del Libro y la Literatura.
Como subsedes esta vez, la casona de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la sede de la Asociación Hermanos Saiz, el anfiteatro Victoria y además Pesca Isla, la División Territorial de Etecsa, la Empresa Eléctrica, el Palacio de Computación, las universidades, la Contraloría, Servicios Comunales y la Agricultura.

La versión del 2026 del mayor acontecimiento editorial de Cuba donde Rusia es el país invitado de honor, en el Municipio Especial, tiene como principal motivación el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro y visitan el territorio Alain Martín, representante de la Isla en el Instituto Cubano del Libro y Melany Vargas, encargada de las Ferias internacionales de esa institución de la Cultura.

Sánchez Montejo declaró a la prensa local acerca del hecho de que se le dedique la Feria: “Es un honor que hayan pensado en mí. Humildemente me parece que mi obra no tiene esos grandes valores culturales, pero sí he intentado en ella tratar de representar, de conversar con el lector acerca del mundo viviente, del actual, que es bastante complejo, donde hay muchos fenómenos de emergencia y que la literatura como tal trata de apoderarse de ellos a través del lenguaje tropológico, del lenguaje bello y creo que debo agradecer a los compañeros de la Uneac que tuvieron a bien seleccionarme para dedicarme la Feria, a los de Cultura. También a nuestra directora del Centro del Libro.
“No digo que no me sienta orgulloso, pero es un espaldarazo en cierta medida porque uno conoce a muchas personas, conversa con muchas personas y aprende con ellas conversando sobre su propia obra. Es la forma que tiene uno de proyectarla, de discursar sobre lo que uno mismo ha hecho, de sacar un poco el yo y cuestionar, inquirir y pasarla bien porque la Feria del Libro es una fiesta.
Este año no se hizo imposible imprimir las novedades, pero sí están disponibles de forma digital donde ya están montados en el formato e-book. “No hemos podido rebasar los problemas materiales”, expresó Eduardo en su calidad de director de la Casa Editora El Abra, al tiempo que manifestó la imposibilidad de imprimir las cubiertas de los títulos.

Cuatro son las novedades, Bitácora de Ondina de la autoría de Yasnovis Pérez, La proporción divina en el Paradiso de Lezama, del propio Eduardo; La zona franca en la Isla de Pino: Mito y realidad de Roberto Unger y Mariposa de cristal de Mirta Otilia Varela. Otros títulos serán presentados, entre ellos, El lado sano de la lágrima de Jorge García, Epístolas insulares de Nelton Pérez y La Rosa de Paul Celan de Raúl Leyva, entre otros.
Hoy desde las nueve, abrieron sus puertas las áreas y de diez a dos de la tarde se desarrollarán las actividades en cada una de ellas. En el Pabellón Infantil Tesoro de Papel será el talento aficionado del Sistema Municipal de Casas de Cultura el que hará las delicias para los más pequeños.
