¿Qué hay detrás de la reinauguración del servicio de hemodiálisis en la Isla de la Juventud con mayores dificultades?

“Esta sala de hemodiálisis es una muestra fehaciente de la prioridad del país a la salud de los pacientes necesitados de ese tratamiento, aun en medio de las mayores limitaciones actuales el país hace lo que esté a su alcance para seguirles prestando un servicio de calidad aunque arrecien las dificultades”, significa Rafael Ernesto Licea Mojena, primer secretario del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba al reinaugurar este sábado cuatro de abril esa instalación del hospital general docente Héroes del Baire en la Isla de la Juventud.

Reconoce el esfuerzo de los trabajadores de la Salud, de otros sectores y de los nuevos actores económicos que han unido fuerzas e iniciativas en favor de mantener el servicio de diálisis existente en el territorio desde el 2002 y mejorarlo ahora tras un proceso de remodelación durante varios meses, y con no pocas alternativas para suplir recursos a los que el bloqueo de EE. UU. no permite acceder.
Durante el recorrido por la instalación junto a otras autoridades locales del Gobierno y la Administración Municipal, el también diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular dialoga con médicos, enfermeras, pacientes y autoridades de la rama y destaca la comprensión y disciplina de todos por no detener esa prestación durante las transformaciones ejecutadas, que hoy permiten un espacio renovado y más digno para recibir sin pausa el tratamiento adecuado e incluso facilidades en la transportación de los enfermos.

El doctor José Antonio Chipi Cabrera, especialista en Nefrología y jefe de esa atención en el hospital Héroes del Baire, explica a los visitantes que la intervención incluye la reparación general de la sala y la creación de un salón estéril para la colocación de catéter venoso central, que permite realizar este proceder con más seguridad para los pacientes de nuevo ingreso.
Chipi Cabrera precisa que además de mejorarse el confort de la sala de espera, pensando en quienes acompañan cada jornada, la inversión optimiza la planta de tratamiento de agua, esencial para garantizar la calidad de la hemodiálisis.

En el intercambio sale a relucir que más de la obra constructiva o mejora estructural, lo concluido con más obstáculos hoy da la dimensión mayor de lo hecho, de la sensibilidad y el compromiso con la vida de quienes lo hacen posible.
Puede ratificarse tal convicción no solo por el costo de la inversión, ascendente a dos millones 132 mil pesos en moneda total, sino también por asegurarse –reflexionan en el intercambio– los 11 riñones artificiales con que hoy cuenta el municipio especial, cada uno a precios no menor a los 27 mil dólares, los cuales adquiere la nación sorteando las incontables prohibiciones del criminal bloqueo estadounidense.
