Un poeta que dialoga con la Historia

Foto: Casandra Almira Maqueira

Regresar a sus reflexiones es como beber agua nueva, renovarte, abrir el pensamiento y dejar entrar motivos insospechados, pero a la vez tan comunes como un café en la mañana. Y es que Julio César Sánchez Guerra tiene esa facilidad innata de atrapar y hacer parte a todos en cada uno de sus discursos.

Mas, “el ′profe Julito′ en primer lugar fue un mal estudiante, expulsado de una escuela militar por suspender cuatro asignaturas y entre ellas justamente la de Historia; era un niño que no prestaba atención a las clases y a veces participaba en travesuras.

“Fue a través de Celia Sánchez, tras una conversación de mi madre con ella y después de haber trabajado yo de ayudante en un ingenio, que vine a estudiar –concienzudamente– a La Habana; llegué a ser monitor de cinco asignaturas, sin embargo, como en cierta ocasión una señora consultó mi futuro y vio barcos, me rehusaba a la posibilidad de ser maestro. Luego constaté su certeza por la cantidad de barcos tomados de Nueva Gerona a Batabanó.

“Me sentí muy avergonzado porque lo que se necesitaba era ser maestro y yo, militante de la UJC desde los 14 años, al final cedí y me incliné por Historia. Vino después el llamado para la entonces Isla de Pinos por dos años, el cual intenté evadir, y llevo más de 40.

Aquí no solo ejercí el magisterio, fui director del museo El Abra, una experiencia muy buena; estar en el cuarto de Martí, coger aquellos registros en mis manos fue importante.

“Y paralelo a ello venía la literatura. El lugar donde nací tenía algo de Macondo, pegado al mar y la montaña, donde había muchos toques de bembé, personas que leían las manos, fantasmas, palabras extrañas, brujas que volaban, tradiciones…

“Ese mundo me fue creando un espacio que rompió la diferencia entre la realidad y la fantasía y por tanto la fabulación fue un acto perenne. Empecé a escribir desde edades muy tempranas pero eran cartas, cosas sin valor y en silencio, en mi imaginación.

“El acto de escritura profunda fue a los 40 años, después de haber escrito poesía que regalaba, y hasta perdí una novela de título Libertad. Mi actual esposa empezó hace más de 20 años, a guardar cosas que me decía: ‘Esto no se puede perder’.

“Me fui dando cuenta del valor de mi escritura y me presenté a un concurso donde alcancé el primer premio, luego en otro cogí premio y cuando me llevé el primer Premio de la Ciudad, el jurado me dijo: ′Usted es poeta′, y aquello me sonó extraño…

“Después vino el esfuerzo mayor de hacer un ensayo sobre Martí. Aprendí con mis hijos –tengo cuatro– que había una literatura en sus fantasías y así nacieron dos libros de literatura infantil.

“Hoy creo que si volviera a escoger sería este el camino porque lo he disfrutado, ha sido un permanente intercambio con alumnos y me ayudó a acercarme a la historia, a sus vacíos y silencios”.

Al profe Julito, como le conocemos y quien conserva cuatro libros inéditos y se inclina más por la poesía aunque hace narrativa, se le dedicó la Jornada de la Cultura Pinera. Para él, escribir es un acto de reconstrucción de la realidad y de diálogo con la historia en otra dimensión.

A propósito del aniversario 190 de la fundación de Nueva Gerona, expresó: “Hay ocasiones en que se inauguran lugares y me hubiese gustado que hubiera sucedido, que se arreglaran cosas, pero nos cogió la covid-19 y eso hizo una pausa terrible. Este 190 es buen momento para un nuevo comienzo, para unir a la Isla que significa unir a las personas, a los proyectos y en qué más podemos hacer…

“No siento vergüenza alguna, ni siento pena porque no haya grandes transformaciones, sino más bien el compromiso y la alegría colectiva de entre todos hacer un poco más, siempre dar un paso y hacerlo, desde la identidad, con los jóvenes.

“Mi mensaje es un llamado al optimismo sabiendo que no es una Isla diferente de Cuba, sino inseparable y está unida al destino de esta nación y su soberanía.

“No pueden haber aquí parásitos hablando de la Isla, ni de amores a la Isla si no ponen el pecho para defenderla de las balas que caigan sobre ella, donde se hizo posible un sueño y que nosotros vamos siempre a preferir que no se hunda en el mar, sino que flote con toda su independencia y con su estrella siempre limpia y solitaria latiendo en el corazón de cada cubano y cubana”.

190 Aniversario Nueva Gerona ALSUR 2020 Entrevistas
Casandra Almira Maqueira
Casandra Almira Maqueira

Licenciada en Estudios Socioculturales en la Universidad Jesús Montané Oropesa, Isla de la Juventud

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