Fotos, audio y video: Diego Rodríguez y Ricardo Alarcón
Expresiones de dolor, admiración y compromiso a seguir su ejemplo devino el tributo póstumo al asaltante al cuartel Moncada que en la segunda ínsula cubana junto a Fidel convirtiera la prisión en fecunda etapa por la Revolución triunfante

En sentidas expresiones de dolor, admiración y compromiso de ser fieles al ejemplo del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, devino el tributo póstumo dedicado por el pueblo de la Isla de la Juventud al asaltante al cuartel Moncada que aquí cumpliera prisión, convirtieran esta en fecunda etapa junto a Fidel y junto a los demás sobrevivientes de las acciones del 26 de Julio y la movilización de los cubanos hace más de siete décadas conquistara la salida triunfal de aquella cárcel.
Coincidiendo con el Duelo Oficial declarado este martes por su fallecimiento, desde las 10 de la mañana de ese día las autoridades del Partido, del Gobierno y las organizaciones de masa del municipio especial, seguida de combatientes de distintas generaciones, integrantes del Ministerio del Interior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias encabezaron la ceremonia de homenaje que tuvo lugar en la entrada del cine-teatro Caribe engalanada con los colores e himnos de la Patria enlutada y erguida a la vez.

Ante su fotografía de joven revolucionario con su uniforme verde olivo y rodeado de ofrendas florales depositadas en nombre del pueblo, desfilaron jóvenes, mujeres y hombres, estudiantes, trabajadores, campesinos y de otros sectores, muchos con flores en sus manos, otros con rostros abatidos por la pérdida, pero todos con mirada decidida y firme a decirle ¡Hasta la victoria siempre, Comandante!

Rafael Ernesto Licea Mojena, primer secretario del Comité Municipal del Partido, encabezó el tributo, que prosiguió en la larga fila donde avanzaron se forma solemne y organizada las personas agolpadas desde las primeras horas de la mañana frente al Caribe, en el centro mismo de la capital local, que se vistió este martes de pueblo, de historia, de recuerdos y de eternidad para rendir homenaje al también eterno guerrillero de la Sierra Maestra, al segundo jefe de la Columna 8 Ciro Redondo, quien junto al Che liberara Santa Clara y además de ministro del Interior y de otras responsabilidades, fuera héroe de la República de Cuba y del Trabajo, con una extensa hoja de servicios a la Patria.

Entre quienes allí acudieron estaban Isabel Venero López, directora del Museo del Monumento Nacional Presidio Modelo, donde se curtieran tras las rejas Valdés Menéndez y demás sobrevivientes de las acciones del 26 de Julio, convirtieran las torturas allí en acicate para afianzar la continuidad de la lucha contra la tiranía de Fulgencio Batista, y regresara siempre tras el triunfo de la Revolución a reafirmar su juramento con la Patria y el futuro.

Así evoca ella al héroe guerrillero de quien expresa que “representa siempre respeto, firmeza, lealtad a Fidel, a Raúl, a la Revolución” y no olvida “las lecciones de humildad y patriotismo recibidas en cada una de las veces que tuve la oportunidad de compartir con él en sus frecuentes visitas el territorio”.
“Él recordaba pausado y con devoción -rememora- los difíciles momentos vencidos tras las rejas, a sus compañeros de lucha, a los caídos y su preocupación por conservar con fidelidad cada detalle de esa etapa decisiva en el camino hacia el triunfo de la Revolución”.
Para el Mayor Idel Pelegrín Wilson, del Ministerio del Interior, el homenaje al Comandante Ramiro “era un deber que enaltece y algo entrañable para patentizar nuestra gratitud por cumplir con modestia siempre sus obligaciones como cubano y en tareas como ministro, jefe o soldado en las misiones asignadas, tanto al frente del Minint en dos etapas diferentes como en otros muchos frentes”.
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Otros revivieron momentos inolvidables compartidos junto a él durante los recorridos para supervisar en el territorio el desarrollo económico, pero especialmente el energético, donde no faltaba la sonrisa jocosa con que desmentía cualquier gesto de cansancio o descuido en la voluntad del país de aprovechar mejor los combustibles y cambiar la matriz energética en favor de las fuentes renovables, entre otros asuntos a los que le daba seguimiento con la misma disciplina del guerrillero invasor del porvenir.
En el tributo póstumo de este martes cada quien le llevó en la Isla de la Juventud a Ramiro -quien falleciera el pasado domingo 21 a los 94 años de edad- junto a las flores, los ojos humedecidos, los recuerdos diversos o la anécdota emocionada, la certeza de que los héroes no mueren, simplemente se vuelven memoria viva, continuidad, compromiso multiplicado, presente y futuro.


