Rafael Cabrera Mustelier: valor a toda prueba

Su infancia transcurre en su natal Casilda, poblado pesquero surgido como puerto del municipio Trinidad, en Sancti Spíritus. Una leyenda atribuye su nombre a una niña curada en el lugar.

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Ernesto y Joaquina, sus padres, enseñan a su prole el significado del amor patriótico, la lealtad y compostura, “somos pobres pero decentes”.

Asiste a la escuela hasta el tercer grado y al sufrir la misma miseria de la mayoría de los cubanos en aquella época desde la adolescencia comienza a trabajar en la pesca para contribuir al sustento de una familia integrada por 12 hermanos.

Rafael Cabrera Mustelier con el tiempo va en busca de otro horizonte y marcha a Batabanó donde con gran esfuerzo consigue adquirir el barco bonitero mediano Tres Hermanos.

Ante el llamado de la Patria surca los mares en la captura de contrarrevolucionarios dispersos en los cayos tras la derrota de la invasión mercenaria en Playa Girón, en 1961.

Es un eterno enamorado de la vida cuando, tres años después, resulta víctima de una artera agresión de piratería y, con su temple de titán y valor a toda prueba, impide el secuestro de su embarcación por cinco sujetos armados, dando mérito al apelativo de Maceo puesto con admiración por sus compañeros.

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En la cooperativa de pescadores Mártires del Baire, a la que pertenece desde 1959, expresa en una ocasión con el timbre enérgico de su voz: “Primero tendrán que matarme antes que dejármelo quitar, este barco no irá jamás a aguas extranjeras”.

Y así lo cumple aquel aciago día de octubre de 1964, cuando lo encañonan los dos individuos de la tripulación; el cabecilla es Miguel Conde Green, ahijado y persona de su total confianza. En el asalto participan otros tres secuaces ajenos a la dotación que se hallan escondidos debajo del dormitorio mientras permanezca el navío en la Boca del Guayabo, en Punta del Este.

Los apátridas le disparan de manera sorpresiva y al ofrecer resistencia lo hieren de gravedad, pero Maceo logra cortar la manguera de aceite del motor del barco y evita que los traidores lo secuestren y lleven hacia Estados Unidos, en medio de una brutal campaña anticubana; ellos fueron detenidos y se hizo justicia.

Durante varios días Cabrera Mustelier batalla entre la vida y la muerte en el hospital de Nueva Gerona hasta fallecer el 26 de octubre de 1964.

Al pescador de recia estampa lo privan de pasear y decirle un te quiero a su única hija, Antonia Joaquina; le quitan el placer de besar en la frente a su idolatrada niña de apenas siete años; tampoco puede disfrutar de la risa de su princesa el Día de los Padres, ni estar cuando sus 15, ni en la graduación de Técnico Medio en Contabilidad y Finanzas, ni conoce a sus nietos y bisnietos.

En conmovedor duelo popular exponen su cadáver en el local del

Partido en la entonces Isla de Pinos y sus restos reposan en el cementerio de la capital pinera, hasta donde acuden familiares, vecinos, colegas, autoridades y el pueblo en general para venerar a quien cumple la palabra empeñada a costa de su vida.

A 62 años de su partida física, el símbolo que representa el patrón del Tres Hermanos tiene en sus descendientes, jóvenes y

trabajadores de Pesca Isla un referente por sus firmes convicciones dignas de imitar.

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Historia Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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