
Washington, 25 abr (Prensa Latina) Finaliza una disputa legal tras Estados Unidos acceder a que el Gobierno de Venezuela pague la defensa del presidente constitucional de ese país, Nicolás Maduro, retenido hace más de tres meses en una cárcel federal de Nueva York.
Los fiscales federales informaron al juez que supervisa el caso que el Departamento del Tesoro aceptó modificar una licencia para permitir los pagos a los abogados de Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, quienes se declararon inocentes de los cargos que les imputan.
Ambos fueron secuestrados y trasladados a la penitenciaría de Brooklyn luego de la operación militar ordenada por el presidente Donald Trump el 3 de enero que ocasionó más de un centenar de muertos, entre ellos 32 combatientes cubanos.
“Las licencias modificadas autorizan a los abogados defensores recibir pagos del Gobierno de Venezuela bajo ciertas condiciones”, señalaron anoche los fiscales al juez y los pagos deberán realizarse con fondos de los que dispongan “a partir del 5 de marzo de 2026”.
A finales del mes pasado, el abogado de Maduro, Barry Pollack, afirmó que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro le concedió y posteriormente revocó una licencia que permitía a Caracas pagar sus honorarios legales.
La representación legal había solicitado previamente al juez Alvin Hellerstein que desestimara la acusación, alegando que el Gobierno de Estados Unidos estaba obstaculizando su capacidad para defenderse de los cargos penales relacionados con una trama que para analistas y grupos solidarios es solo una fabricación política.
Pollack señaló que impugnará la legalidad de la detención de Maduro y alega que goza de inmunidad judicial por su cargo.
Al no haber renunciado a su cargo, Nicolás Maduro continúa, por la constitución, como mandatario de la nación sudamericana. Su reclusión, al igual que la de su esposa, se mantendrá en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn.
Como dijo Trump en su momento, la operación, que calificó de “brillante”, la observó en tiempo real desde su residencia de lujo en Mar-a-Lago, como si fuera un programa de televisión. Y así ante el asombro, la conmoción y la indignación de buena parte del mundo, el jefe de Estado de una nación soberana fue raptado en plena madrugada.
De forma visionaria, el desaparecido líder venezolano Hugo Chávez alertó en 2005 sobre los planes de Estados Unidos para criminalizarlo y justificar una intervención en Venezuela. Entonces llamó la atención de que había una operación en marcha y que tratarían incluso de formular acusaciones en su contra por narcotráfico, delito por el que pretenden encausar a Maduro ante la justicia de Estados Unidos.
