
París, 29 oct(Prensa Latina) Dirigentes estudiantiles franceses demandaron hoy el fin de las intervenciones policiales en los liceos y cuestionaron restricciones impuestas durante sus protestas de más de un mes en casi todo este país.
Nathanaël Combary, presidente del consejo de administración de Lycées rénovés, y Elliot Austin, del Consejo Nacional de La Vie Lycéenne, presentaron sus demandas al ministro del Interior, Laurent Nuñez, con quien se reunieron esta jornada,
Ambos criticaron las intervenciones policiales sistemáticas en los institutos y cuestionaron la proporcionalidad de las medidas de seguridad y las restricciones impuestas durante las movilizaciones, que dejaron numerosos centros bloqueados.
También exigieron explicaciones claras y disculpas públicas a las organizaciones estudiantiles por la actuación de las autoridades.
Combary y Austin advirtieron, además, que no puede haber un diálogo real mientras el Gobierno mantenga la presión policial sobre los centros educativos y no aclare los criterios que justifican sus intervenciones.
Entre sus principales demandas figura que los institutos puedan recuperar la normalidad sin recurrir a la fuerza policial.
A juzgar por las declaraciones de los dirigentes estudiantiles, la reunión con Nuñez no basta para resolver el conflicto, pues los representantes esperan compromisos concretos y resultados verificables, no solo conversaciones institucionales, estimaron.
La movilización continuará mientras las promesas oficiales no se traduzcan en cambios sobre el terreno, insistieron los representantes.
Aunque también tenían previsto reunirse con el ministro de Educación y las regiones para abordar los cuatro mil millones de euros destinados a la renovación de los edificios escolares, dejaron claro que las reivindicaciones van más allá del presupuesto.
Los reclamos también incluye el trato recibido por los jóvenes y el rechazo a la presencia policial en los institutos. Si el diálogo vuelve a estancarse, advirtieron, seguirán movilizándose sin vacilar.
Para este sábado, se espera una gran movilización en contra de la carestía de la vida y por otros reclamos, con participación, sobre todo, de sindicatos de la docencia, estudiantes y chalecos amarillos.
El pasado sábado desfilaron unas 110 mil personas por calles de esta capital y más de 410 mil en todo el país, de acuerdo con la policía, aunque los organizadores manejan cifras mucho más altas.
