EEUU toleró el tráfico de cubanos desde Florida mientras el negocio crecía, denuncia Cuba

Los guardacostas de Estados Unidos deportaron a 273 migrantes cubanos este domingo 8 de enero de 2022.

Cuba y EEUU han suscrito varios acuerdos migratorios a lo largo de los años. Actualmente, se mantienen vigentes los suscritos desde 1984. Para su efectividad, éstos entrañan compromisos mutuos y requieren cierto grado de cooperación.

Con el fin de ayudar a su correcto cumplimiento, se han celebrado con frecuencia y a lo largo de 40 años reuniones bilaterales conducidas por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y el Departamento de Estado de EEUU, con la participación de los órganos a cargo de migración y otras entidades responsables de la aplicación y el cumplimiento de la ley de cada parte, con más o menos regularidad según el gobierno de turno en la Casa Blanca.

Entre 2022 y 2024, el período de mayor migración de Cuba hacia EEUU, se celebraron 6 de esas reuniones, 3 en Washington y 3 en La Habana. En varias de ellas, incluida la celebrada en la capital cubana en diciembre de 2024, la delegación de Cuba alertó sobre el gran volumen de tráfico de cubanos hacia EEUU de forma irregular por países de la región. Significó que el costo por persona de la operación de tráfico para cada migrante podía oscilar entre 7 mil y 15 mil dólares y, si se calculaba la entrada anual de cubanos por la frontera sur de EEUU superior a los 100 mil cada año, no resultaba difícil estimar la dimensión del negocio del tráfico.

Las alertas se reiteraron en varios intercambios técnicos y operacionales entre delegaciones de ambos países.

Esas operaciones se organizaban, gestionaban y financiaban desde el Sur del estado de Florida, donde ha estado su epicentro, y hacia allí se dirigían las ganancias. Era, se alertó, un negocio turbio y claramente muy lucrativo, que garantizaba en muchos casos transportación, alojamiento, apoyo financiero, comunicaciones y asistencia judicial para el migrante traficado en los distintos tramos de la travesía.

Es absurdo suponer que el gobierno de EEUU no estaba al tanto del fenómeno y, aún así, Cuba advirtió oficial y reiteradamente. Si las autoridades estadounidenses no actuaron y permitieron la entrada numerosa y descontrolada de cubanos por su frontera sur durante varios años consecutivos, y toleraron el establecimiento de las redes de tráfico, fue por negligencia, complicidad, diseño político o una combinación de esos factores.

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