FOTOS: Ricardo Alarcón Hernández y Yoan Pérez González
Cuando se habla de lograr victorias en un juego de béisbol por lo general el picheo y la ofensiva sobresalen como las dos áreas más determinantes que acaparan la mayoría de la atención, sin embargo la defensa –muchas veces subestimada– también juega un papel fundamental para alcanzar triunfos, sobre todo en los partidos cerrados, pues no han sido pocos los desafíos decididos por una pifia a la defensa.

El colectivo de dirección, entrenadores y atletas que conforman la preselección de los Piratas de la Isla de la Juventud que se prepara rumbo a la 65 Serie Nacional de Béisbol (SNB), son conscientes de la necesidad de apuntalar la defensa, esencial para apoyar un picheo renovado.
En tal sentido, Juan Antonio Delgado Estrochi, responsable del área de los jugadores del cuadro, destacó que la primera tarea fue realizar un diagnóstico de las deficiencias cometidas en la temporada anterior. Dicho estudio arrojó que los jugadores del cuadro mostraron dificultades en el fildeo de rolling de frente y en los tiros a las bases.

A partir de ahí se proyectaron realizar ejercicios especiales durante el primer bloque de la preparación que duró las cuatro primeras semanas. Incluyeron la mecánica del tiro a las bases y del fildeo, trabajos de habilidades, individual, en pareja y trío, todos encaminados a erradicar esas carencias.
“Por los datos que acopiamos y los 12 juegos que ya hemos jugado en la preselección –explicó Juan Antonio–, nos hemos percatado de cierta mejoría y consideramos que vamos dando pasos de avance en esta área que serán de mucha utilidad en la Serie Nacional. Los muchachos han mantenido una buena disposición, entrega y constancia en los entrenamientos, hemos registrado más del 90 por ciento de asistencia y puntualidad a las prácticas lo que evidencia el compromiso de los atletas con la preparación.

“Nuestro propósito es superar los resultados del área obtenidos en el campeonato anterior. Esta temporada será atípica por la nueva estructura que es zonal y con menos juegos para disputar, pero trataremos de mejorar todos esos aspectos negativos, sabemos que contamos con un equipo joven que viene en ascenso, pero consideramos que sí que se puede”.
El preparador insistió en la importancia de la defensa para respaldar el picheo y la ofensiva, que en el caso de los pineros se apoya en el juego de velocidad, de toque de bola, robo de bases y jugadas de corrido y bateo al no contar con bateadores de fuerza capaces de empujar carreras con batazos de largas dimensiones.

Satisface mucho ver dentro del colectivo de entrenadores a una gloria del béisbol pinero de la talla de Luis Felipe Rivera Despaigne. El corcel de Santa Fe aporta sus conocimientos en el trabajo defensivo con los inicialistas, un área en la cual sentó cátedra en los clásicos cubanos.
“En el caso de los que defienden la primera base –señaló Rivera Despaigne– se trabaja en los movimientos alrededor de la almohadilla que constituye uno de los elementos más difíciles de dominar en esta posición. Se han identificado deficiencias en la ubicación detrás de la bola, inicio del doble play por segunda base, cómo se rompe la inercia y la postura para fildear los rollings.
“No obstante, consideramos que los inicialistas puedan cumplimentar el trabajo y ayudar defensivamente al equipo. Estamos limando muchas carencias para dar un salto de calidad esta temporada. El manager está inculcando mentalidad ganadora a los jugadores que es muy importante para lograr resultados superiores.
“El avance que hemos logrado en estas semanas que llevamos de preparación se lo debemos en gran medida al esfuerzo, disciplina y competitividad que han mantenido los muchachos en los entrenamientos. Hoy se puede apreciar mucha rivalidad sana entre todos los atletas lo que aporta dinamismo y al mismo tiempo se respiran buenas vibras de cara al campeonato”, concluyó.
