Un número importante de insectos resultan beneficiosos al agricultor. Muchos, inclusive, resultan depredadores de otros que sí causan daños a los cultivos o transmiten plagas y enfermedades.
Puesto que el espacio en huertos y parcelas resulta limitado, conviene tener guardianes permanentes que protejan nuestras plantas, para beneficiarnos de ellos hay que atraerlos y esto se lograr al crear ambientes que les resulten atrayentes.
Una condición es común a todos, necesitan agua para beber. Y aunque la consuman en pequeñísimas cantidades, no puede faltarles. Usted debe reponerla a tiempo. De no encontrarla en las inmediaciones, se trasladarán hasta donde esté disponible, lejos, y quizás nunca regresen.
En la gráfica de hoy les muestro seis de estos custodios permanentes, y el modo de hacer atrayente y placentera su existencia.

