
El Gobierno de Brasil decidió este martes retirar de manera indefinida a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y rebajar el nivel de la relación bilateral con Argentina al rango de encargado de negocios.
La determinación inédita en la historia diplomática de ambas naciones responde a los reiterados insultos lanzados por el presidente argentino Javier Milei contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, a quien tildó públicamente de “ladrón”, “corrupto”, “presidiario” y “basura socialista”.
La medida fue comunicada formalmente al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, dejando en manos de la Casa Rosada la evaluación sobre la continuidad de su propio representante en territorio brasileño.
Fuentes oficiales de Brasilia explicaron que la decisión de cancelar el retorno de Bitelli (quien había sido llamado a consultas) se tomó luego de que Milei ratificara sus agresiones en entrevistas televisivas y de streaming.
Durante una transmisión en La Casa Streaming, el presidente argentino volvió a calificar a Lula da Silva de “corrupto” y “chorro” (ladrón), al tiempo que manifestó su deseo de que el país vecino “se pinte de azul” tras las elecciones presidenciales de octubre con una victoria del opositor ultraderechista Flávio Bolsonaro.
“Por el bien de los brasileros, sacarse a los corruptos chorros de encima siempre es bueno, sacarse a los zurdos de encima siempre es bueno”, expresó Milei, quien además insistió en que buena parte de la región ha girado a la derecha desde su llegada a la política en 2021: “Hoy es mayoritariamente azul y lo que pasa es que no se ve en el mapa porque Brasil está rojo”.
El conflicto escaló tras la reciente visita de Milei a la ciudad de São Paulo para participar en un acto político de respaldo al dirigente de ultraderecha Flávio Bolsonaro, de cara a las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre.
Durante su estancia en Brasil, el mandatario argentino expresó su deseo de que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro triunfe en los comicios para que “Brasil también se pinte de azul”, acusó a Lula de haber intervenido en la campaña argentina de 2023 a favor de Sergio Massa y arremetió contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, magistrado que investigó la participación de Jair Bolsonaro en un intento de golpe de Estado.
Pese a los esfuerzos del canciller argentino, Pablo Quirno, por matizar las fricciones, la Cancillería brasileña consideró nula la voluntad de la administración argentina para rectificar los ataques a la soberanía e institucionalidad de su país.
Con la designación de un encargado de negocios como máxima autoridad diplomática temporal en Buenos Aires, la gestión de Lula da Silva confirmó la parálisis institucional en los vínculos de las dos principales economías del Mercado Común del Sur (Mercosur).
(Con información de Telesur)
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