FOTOS: Ricardo Alarcón y cortesía de Dianelys Lavadí
Con el objetivo de incorporar a la actividad náutica nueva fuerza capacitada y continuar brindando un servicio de calidad a los diferentes segmentos de mercado, tanto en Cayo Largo del Sur como en la Isla de la Juventud, se graduó un grupo de instructores náuticos.

El curso forma parte de las acciones de capacitación planificadas por la Marlin de Cayo Largo, perteneciente a la Osde Cubasol. Dirigieron el proceso de formación, el Centro de Capacitación para el Turismo conocido como Formatur e instructores de la propia Marlin, explicó Dianelys Lavadí Mompeller, directora de la escuela y amplió:
“Específicamente, tuvimos al profesor Jorge Luis Millar Borrego, quien posee una larga experiencia de 22 años y se encargó de las asignaturas de la especialidad. Nosotros, por nuestra parte, impartimos lo referente a la calidad de los servicios. En ese sentido, tratamos, entre otras cuestiones, cuáles son las quejas que más incidencia tienen en la satisfacción de los clientes.
“Preparamos de forma preventiva a estos instructores para no tener que lamentar productos a accidentes y perder clientes. El programa, que aportó a los jóvenes una cultura medioambiental, contempló los Primeros auxilios, asignatura de la que hicieron sus prácticas en la piscina del centro de producción Villa Isla. Allí aprendieron a ponerse el chaleco y dar los primeros auxilios en caso de que alguien se esté ahogando. Decir a modo de conclusión que el curso los preparó para brindar un servicio de excelencia y producir en los clientes un efecto wow”.
Los muchachos también se integraron de forma positiva en el accionar diario del Centro de Capacitación y participó en trabajos voluntarios de limpieza e higienización en el Hospital General Docente Héroes del Baire y extendieron su brazo solidario durante la Jornada del Donante de Sangre.

Jorge Luis Millar Borrego, capitán de barco y profesor de instructores náuticos en la Marina de Cayo Largo, declaró acerca del curso: “Lo impartimos sobre la base de tres asignaturas. Iniciaron un total de 19 y terminaron 12, algunos tuvieron problemas de trabajo no pudieron estar en todos los encuentros. Trabajaron en la playa el manejo de kayak, bicicletas acuáticas, catamarán…
“Una vez que concluyeron pasan a formar parte de la bolsa del Turismo. En la medida en que haya necesidad de incorporar nuevos instructores se les irá llamando a esos egresados para trabajar en Cayo Largo y en el punto náutico que tenemos en la Base de Campismo Arenas Negras de la playa Bibijagua.
“Se desempeñaron bastante bien, mantuvieron el interés y les gustó mucho. Manifestaron que fue fructífero saber que harán algo nuevo, porque manejar un catamarán es cosa difícil”.

El curso se impartió con una metodología que combinó la teoría y la acción, con la posibilidad de llevar lo aprendido en el aula a escenarios reales, ideales para el desarrollo de habilidades náuticas. Desde la integralidad, los muchachos aprendieron además técnicas de navegación, seguridad; a aplicar los protocolos de atención al cliente y la comunicación en el mar para hacer de ellos profesionales de excelencia bien preparados para enfrentar los retos del sector turístico-marítimo.



