La primavera entró junto a un corte drástico en el suministro de combustible al territorio pinero, y sin perspectivas inmediatas de mejoría. Situación que impuso efectuar otros ajustes, sobre los tantos ya realizados, adecuándonos a una nueva realidad; la de limitaciones casi extremas.

Dos grandes sectores, Educación y Salud Pública, quedaron contra las cuerdas: sus prestaciones o servicios estaban amenazados del colapso inmediato.
Reubicar personal se estimó como la única cantera explotable. De inicio, no todos estuvieron de acuerdo ni apoyaron los movimientos a realizar. Fue necesario explicar, convencer y aunar voluntades contrapuestas.

En la capital histórica de esta Isla, el poblado La Fe, y dentro de tal panorama, ¿cómo se instrumentó la salud, una de las prestaciones más sensibles?
“Desde que comenzara esta contingencia -valora en retrospectiva la doctora Yanelis Pérez Cabrera, directora del área de salud santafeseña- se reubicaron los que viven aquí y trabajaban en Gerona. Se les autorizó prestar sus servicios sin salir del poblado. Entre ellos, las especialidades de Endocrinología y Cirugía, a tiempo completo”.
En tal sentido, los acompaña el angiólogo, quien reside acá, pero una vez por semana también se desplaza a Gerona, a dar consulta. Y los obstetras, que atienden todas las actividades del Pami. Tienen, además, al Decano de Ciencias Médicas, quien acompaña en los procesos docentes o asistenciales. Y tres ginecólogos… A los cuales se incorporaron estudiantes que cursan carreras de salud en varios años y diferentes perfiles.
Asimismo, los de medicina continúan su preparación laborando en los consultorios o la dispensarización, además de apoyar en Cuerpo de Guardia. A estos se agregan los de Laboratorio, Imagenología o Enfermería.
Esta estrategia se potenció, en la parte material, con la instalación de paneles solares y, con estos, el suministro estable de energía a Cuerpo de Guardia, Laboratorio de Urgencias, almacenes y vacunación, protegiendo medicamentos, vacunas y reactivos.
De igual modo, se priorizó un servicio con gran demanda: la atención estomatológica. Todos los sillones laborando según disponibilidad de energía convencional.

Estos reajustes también benefician a comunidades y poblados lejanos. Se llega hasta ellos los jueves, aprovechando el transporte que trae a los especialistas desde Gerona. Van ellos más un médico de medicina general integral.
A decir de la directora del área de salud santafeseña-, “comunidades y poblados nos apoyan también con transportes propios, como triciclos eléctricos…para la atención de ginecólogos y pediatras, a embarazadas y niños lactantes”.
Las medidas anteriormente reseñadas, han permitido capear una situación de altos contrastes en la prestación de servicios de salud a la población.
La estrategia aplicada es flexible, y volverá a la normalidad en la medida en que el territorio reciba mayores asignaciones de combustible. Pero lo alcanzado hasta el momento nos fortalece como experiencia, inclusive de total aplicación en tiempo de guerra.
Y como evaluación previa, a un mes y días de iniciada la contingencia, nos brinda una apreciación satisfactoria. Antes que debilitarse, los servicios de salud se fortalecieron en el área de salud santafeseña, la más extensa en el territorio. Abarca hasta Cocodrilo, el poblado más alejado y más al sur de Cuba.


