La primera llamada desde un celular

La empresa ETECSA identifica a la disponibilidad energética de la infraestructura instalada como el principal obstáculo actualmente para la calidad del servicio

Hace 53 años, el 3 de abril de 1973, el ingeniero de la empresa Motorola, Martin Cooper, marcó un hito en la historia de la tecnología al realizar la primera llamada telefónica desde un dispositivo móvil en plena calle de Nueva York. El aparato, nombrado DynaTAC 8000, era un prototipo voluminoso, cuyas proporciones alcanzaban el tamaño de una caja de zapatos, carecía de pantalla y contaba con apenas 35 minutos de autonomía, tras diez horas de carga.

Con esa llamada, Cooper no solo demostró la viabilidad de la telefonía celular, sino que también cerró una larga rivalidad corporativa con Bell Labs y dio paso a una revolución que transformaría la comunicación global.

En la actualidad, el legado de aquel momento sigue presente en los teléfonos inteligentes que usan millones de personas a diario, aunque el desafío de la duración de la batería persiste como uno de los grandes retos tecnológicos.

Desde los años ochenta, cuando el DynaTAC 8000X se comercializó por casi 4.000 dólares, la telefonía móvil ha experimentado una expansión sin precedentes: de un millón de usuarios en siete años a miles de millones en la actualidad. Martin Cooper continúa vinculado al mundo digital, aun siendo un anciano nonagenario. Su labor como pionero en el campo de la tecnología móvil evidencia que la innovación y la conectividad siguen siendo pilares esenciales de la sociedad contemporánea.

En Cuba, el despliegue de la telefonía móvil ha sido progresivo pero significativo: desde la introducción del GSM en 2001 y la fusión de operadoras en 2004, hasta la apertura a la población en 2008. Una década después se lanzó el servicio de internet móvil y un año después la tecnología 4G, que ya para el 2021 cubría todos los municipios del país. Hoy hay más de 8 millones de líneas móviles, de las cuales 6 millones acceden a internet por 3G o 4G. En 2.600 torres están instaladas más de 6.000 radiobases, la prestación del servicio de telefonía móvil no solo depende de ellas, también del aumento y el desarrollo de las capacidades en otros nodos de la red de telecomunicaciones.

La empresa ETECSA identifica a la disponibilidad energética de la infraestructura instalada como el principal obstáculo actualmente para la calidad del servicio, además de la necesidad de realizar nuevas inversiones. Con una parte de los ingresos obtenidos por la propia empresa, el pasado año se adquirieron e instalaron infraestructuras esenciales para el respaldo energético como accesorios de grupos electrógenos y paneles solares, destacándose también los bancos de batería que se instalaron en 438 sitios de la red móvil, y este año deben incrementarse con autonomía energética para poder ofrecer el mayor respaldo posible al servicio de telefonía móvil en las actuales circunstancias.

Durante el 2025 también se asignaron recursos financieros a proyectos de modernización tecnológica y ampliación de la cobertura de la red de telecomunicaciones. En línea con la estrategia de recuperar calidad y garantizar continuidad en los servicios, se llevaron a cabo cambios tecnológicos, así como la sustitución de plataformas que soportan en gran medida el funcionamiento de los servicios móviles, lo que incidió en el proceso de fortalecimiento de la infraestructura de telecomunicaciones.

Se dio continuidad a otras acciones como la expansión de la capacidad de transmisión, la modernización de equipos y la ampliación de frecuencias en sitios de radiobases en diferentes zonas del país. Específicamente, en el caso de la red de acceso móvil, la cobertura 4G cerró el año 2025 con un alcance del 52 % del territorio nacional y se incrementaron las licencias de concurrencia de usuarios en 300 sitios de radiobases a lo largo del país y en más de 100 de ellas se habilitaron nuevas frecuencias (900 MHz y 2100 MHz) para navegar en 4G.

También se instalaron más de 140 nuevos sitios, incluyendo cambios tecnológicos en algunos de ellos, que posibilitaron una ligera mejoría de los indicadores de algunas localidades.

Sabemos que se necesita hacer mucho más, en un escenario en el que los déficits en la generación eléctrica afectan a la telefonía móvil y ella tiene la responsabilidad de contribuir a muchos procesos educativos no presenciales en los diferentes sistemas de enseñanza, así como a la prestación de servicios de diverso tipo a cargo de todos los actores de la economía cubana.

En la telefonía celular también se sustenta en buena medida el trabajo a distancia ꟷmodalidad que constituye una alternativa en el contexto actual de asfixia energéticaꟷ, y la comunicación de la familia cubana, tanto en el país como con los cubanos que viven en cualquier lugar en el mundo. En general ya es difícil concebir la vida en Cuba sin la presencia de la telefonía móvil, aun cuando hay que trabajar duro para mejorar la calidad del servicio y facilitar un mayor acceso, de modo que nuestra gente esté en mejores condiciones de sufragar los gastos que este servicio representa, complejo reto de estos tiempos.

(Tomado del perfil del autor en Facebook)

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