
La Paz, 18 abr (Prensa Latina) Sectores afines al expresidente Evo Morales protagonistas de la denominada Marcha por la Vida confirmaron el propósito de ingresar hoy en la capital política de Bolivia con la exigencia de que renuncie el mandatario Rodrigo Paz.
Al llegar a la vecina ciudad de El Alto este domingo, sus dirigentes ratificaron ese objetivo durante un acto de recibimiento en el que criticaron al Gobierno e insistieron en la necesidad de que el jefe de Estado dimita, al tiempo que criticaron a sectores gremiales, sindicales y mineros por la firma de acuerdos con el Ejecutivo.
Los movilizados partieron el 12 de mayo desde el municipio de Caracollo, provincia de Cercado, ubicado al Norte del departamento de Oruro, y ya recorrieron 170 kilómetros en los cuales han reiterado que las protestas de distintos sectores se deben a la crítica situación económica y a las medidas aplicadas por el Gobierno en perjuicio de los sectores populares.
En El Alto, los marchistas reiteraron consignas en que el denominador común fue la exigencia de la renuncia de Paz.
“Desde mañana estaremos en movilizaciones, queremos la presencia de la Defensoría del Pueblo, de la prensa y organismos internacionales”, reiteraron los oradores.
Los marchistas, igualmente, criticaron a la Central Obrera Regional (COR) alteña; a gremialistas de esta urbe, a representantes del magisterio urbano y rural y a cooperativistas mineros por acuerdos sectoriales pactados con el Ejecutivo.
Al respecto, calificaron de traición los entendimientos pactados entre el jueves y el sábado últimos, “mientras el pueblo es reprimido”, según expresó el dirigente Diéter Mendoza.
Este sábado, el Gobierno selló acuerdos con la COR de El Alto y el magisterio urbano y rural, en una jornada marcada por enfrentamientos entre sectores movilizados de un lado y la Policía, que reforzada por militares realizó operativos de desbloqueo de las rutas entre Oruro y el departamento de La Paz.
La máxima autoridad ejecutiva del país se reunió el sábado con la Confederación de Gremiales de El Alto y con la cúpula de la COR.
Como resultado principal, según se informó, no entrará en vigor el denominado SIETE-RG, un régimen que apuntaba al pago por emprendedores de un monotributo del 5 por ciento, en una especie de impuestos unificados sobre el valor agregado, las utilidades de las empresas y las transacciones.
Entre los acuerdos con el sector de la educación, figura la instalación de antenas Starlink; realizar mejoras en las escuelas con la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) del Ejecutivo; gestionar viviendas sociales con la Agencia Estatal de Vivienda y proyectos viales.
Como resultado de las pláticas en Cochabamba entre el Ministerio de Educación y representantes del magisterio urbano y rural, se alcanzó un acuerdo que permitió el cese de las medidas de presión de este sector, se informó.
La base de este entendimiento fue la oferta de dos mil 400 bolivianos (240 dólares) que serán pagados en forma de un bono extraordinario.
En esa misma dirección, este 15 de mayo, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, afirmó que, tras casi 12 horas de diálogo, el Gobierno y la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fencomin) alcanzaron un entendimiento que permitió la suspensión de las medidas de presión del sector.
Figuran entre los asuntos abordados el acceso a combustibles, el transporte y la provisión de material explosivo, que formaban parte de las principales demandas de los cooperativistas.
El Gobierno insiste en el propósito de dialogar con los sectores movilizados para analizar sus demandas, y, de acuerdo con lo anunciado ante la prensa, en la semana recién concluida logró neutralizar a varios sectores movilizados con la satisfacción de algunas de sus demandas.
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