En excepcionales y adversas condiciones celebramos los periodistas el Día de la Prensa Cubana, este 14 de marzo, en recordación a la fundación del periódico Patria por José Martí ese día de 1892.

En un artículo titulado “Nuestras ideas”, en esa edición el líder revolucionario y antimperialista, expone: “Para juntar y amar, y para vivir en la pasión de la verdad, nace este periódico” y en otra oportunidad, refiriéndose a ese órgano escribe algo que parece también sentenciado para hoy en medio del criminal acoso del imperio estadounidense, que él alertó tempranamente:
“Se necesita un periódico, para que, a la hora del peligro, vele por la libertad, contribuya a que las fuerzas independentistas sean invencibles por la unión, y evite que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden”, ese que alientan hoy los agresores de Cuba, mientras cierran el cerco energético de forma criminal, amenazan para suprimir la llegada de petróleo al país y se empeñan en asfixiarnos y desalentarnos con calumnias y engaños.
Precisamente, las prohibiciones de combustible provocadas por la Orden Ejecutiva de la administración de Donald Trump, anunciada el 29 de enero de este año, representan grandes sacrificios para diversos sectores y obligan a modificar la edición impresa y circulación de los periódicos nacionales y provinciales, incluyendo el Victoria que el próximo año celebrará su aniversario 60, así como a restringir trasmisiones radiales, pero no limitan, sin embargo, el quehacer de nuestros profesionales, todo lo contrario.
De hecho, nos triplicamos en las multiplataformas digitales en Internet en que se han convertido nuestros medios, con la misma rapidez con que ocurren los cambios y retos y no dejamos de perfeccionar la labor y actualización de los sitios web y perfiles en redes sociales digitales que amplían el alcance de los órganos de prensa.
Aún están frescos los diálogos sostenidos de una representación de los periodistas cubanos con el presidente de la República, Miguel Díaz- Canel Bermúdez, este 14 de marzo, sobre cómo el sector convierte los retos en oportunidades, continúa ganando audiencias, estudiando, adoptando tendencias globales para estar en mejores condiciones de defender la verdad en medio de la guerra mediática.
El también primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, llamó a debatir más, multiplicar las mejores experiencias, a proponer ideas y a hacer todos los días una vindicación de Cuba, en referencia a la altiva respuesta del Apóstol al insultante artículo publicado en la prensa estadounidense.
Como se recordó en la celebración de la fecha igualmente en el territorio, son superiores los retos en este 2026 frente a los apagones y limitaciones de todo tipo, mas, se desafían con creatividad, búsqueda de alternativas y la voluntad de hacer y no darse por vencidos.
Colectivos y profesionales nos sobreponemos a las adversidades, continuamos haciendo Revolución y libramos batallas nuevas y no menos heroicas con un sistema de trabajo que se renueva, ya sin los habituales horarios de cierre en la prensa escrita, que generará, por ejemplo, más contenidos audiovisuales, reorganizando las fuerzas y perfeccionándose como multiplataformas y la actualización permanente de los sitios web y perfiles en redes sociales digitales.
El reforzamiento del trabajo comunitario y la mayor integración de los medios –radial, televisivo y escrito– son otros de los desafíos por delante, al igual que el mayor vínculo con los lectores, oyentes y públicos en sentido general, cuyas sugerencias marcan en mayor medida los contenidos y agendas de nuestros medios.
Así cada uno deviene escenario de transformación cultural singular en cada colectivo con diferentes modos de expresión para responder a las superiores exigencias de los lectores –no solo del territorio y del país, sino también de diferentes latitudes del orbe–, así como del periodismo contemporáneo.
Para periodistas, comunicadores y gestores de la información que necesita el pueblo, el momento no puede ser más desafiante y de muchas oportunidades para aportar valiosas experiencias e ideas, en tarea tan imprescindible como a la que convocara Díaz-Canel, encaminada a difundir la verdad de Cuba en el mundo.
Es la primera trinchera a honrar cada día con la lealtad del soldado con que Martí identificó igualmente al periodista.
El llamado del presidente a continuar a la altura de la Revolución y del pueblo, más que reconocimiento a la fidelidad del gremio, es expresión de confianza plena en los periodistas cubanos a que siempre se refirió Fidel con ahínco y orgullo.
