
La Flor de Jamaica (Hibiscus sabdariffa) es una malvácea anual que puede alcanzar hasta tres metros de altura. Su flor es de color rojo, de tres a cuatro centímetros de largo, formada por cuatro o cinco pétalos, y tiene una forma cónica, semejante a una pequeña amapola. Se reproduce por semillas. Sus raíces no profundizan mucho. Es una planta muy exigente en cuanto a horas luz.
Tiene un elevado contenido de ácidos orgánicos, entre ellos cítrico, málico y tartárico.
La fibra de sus tallos, muy resistente, puede sustituir al yute en la confección de sacos y otros embalajes.
Los cálices se cosechan cuando adquieren un tono semejante al vino, y dejan secar para usarlos principalmente en la preparación de bebidas refrescantes sin cafeína.
A la Flor de Jamaica atribuyen propiedades diuréticas, antihipertensivas, antiparasitarias y ligeramente laxantes. Puede consumirse en infusiones frías o calientes, que se preparan a partir del fruto fresco y también como mermeladas, jaleas, salmuera dulce, vinos, jarabes y refrescos.

