
El representante permanente adjunto de China ante la ONU, Geng Shuang, condenó la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles del 10% a Haití, «uno de los países menos desarrollados del mundo».
Durante una sesión del Consejo de Seguridad, Geng calificó la medida como «cruel, absurda y profundamente desgarradora», en referencia a la crisis que vive la primera nación independiente de Latinoamérica.
Geng señaló que Haití sufre décadas de ocupación militar, explotación económica e interferencia externa, con Estados Unidos como principal actor.
«Washington ha sido durante más de un siglo el cerebro tras el panorama político haitiano: desplegó tropas, instaló gobiernos títeres y manipuló su constitución», afirmó.
Criticó además que, tras orquestar los acuerdos de transición política hace un año, EE.UU. ahora «hace la vista gorda» ante el conflicto interno, dejando al país en un conflicto y una agitación interna.
El funcionario chino recordó el papel de Washington como principal fuente de armas para Haití, pese a avalar el embargo de armas decretado por el Consejo de Seguridad hacia territorio haitiano.
Geng denunció la política contradictoria de Estados Unidos hacia Haití, por un lado, se compromete a apoyar al pueblo, mientras en la práctica reduce drásticamente la ayuda exterior y mantiene las deportaciones masivas de migrantes bajo argumentos de «prioridades nacionales», justo cuando el país caribeño enfrenta su peor crisis humanitaria.
China instó a la comunidad internacional a apoyar a Haití para que el país caribeño pueda alcanzar “la independencia, la autosuficiencia y el desarrollo sostenible”, además, ofreció colaborar en ese objetivo.
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