Tiempo de máximo control y vigilancia

Foto: Yesmani Vega Ávalos

Un saldo de 23 casos positivos en una jornada, siete en la siguiente y la apertura del primer evento de trasmisión autóctona limitada de esta segunda oleada de covid-19 en el territorio fueron las principales noticias aquí en lo referente al tema durante esta semana.

Para quienes aún se preguntan por la disponibilidad de camas y recursos en el hospital general docente Héroes del Baire y en La Cubana, el intendente Adiel Morera aseguró la disponibilidad de estos pero, nadie crea que contar con eso es suficiente.

El aumento considerable en el número de casos en el Municipio habla alto y claro de la falta de disciplina con la cual buena parte de la población está asumiendo la actual situación epidemiológica.

La finca Guisa, en el Consejo Popular La Fe, donde se abrió el evento de trasmisión autóctona, es el lugar de residencia de unas 100 personas, de ellos 26 niños –ocho lactantes– y cinco adultos mayores, datos que ilustran a la perfección la escasa percepción del riesgo que aún permanece latente.

Cuidarse no es solo evitar las colas y salir poco de casa, si luego va y le abre la puerta a un familiar o vecino, usted no sabe dónde o con quién tuvo contacto esa persona, y el riesgo puede estar en el lugar menos pensado.

Las pegatinas verdes que ahora lucen varios hogares de la Isla no son por pura decoración; si lee su inscripción dice: “Vivienda en aislamiento covid-19”, y eso hay que respetarlo.

En este punto hago un alto para llamar la atención de los activistas del barrio, da igual si es el presidente del CDR, quien atiende la FMC, el joven miembro de la UJC o una ama de casa sin cargos en estas organizaciones, la responsabilidad de señalar lo mal hecho y velar por una conducta responsable atañe a todos porque, en buen cubano, todos estamos en el mismo barco y nuestra única esperanza es remar parejo.

Ya cada Consejo Popular exhibe tasas de incidencia por encima de lo permitido para la fase de nueva normalidad, por ende en próximos días las medidas serán otras, más rigurosas, pues dejar todo a la conciencia ciudadana no está dando el resultado esperado.

La Isla logró el pasado año revertir la situación de la pandemia en menos de dos meses, en este rebrote vamos camino al mes tres y la balanza se inclina por una situación más compleja, escenario al cual no se puede llegar.

El Gobierno local y las autoridades sanitarias hacen su mejor trabajo para controlar la epidemia; piense entonces usted si vale la pena –por una visita, cola o fiesta– poner en riesgo su salud y la de sus seres queridos. Ojalá la respuesta sea no, esperemos no tener que llegar a lamentar para comenzar en serio a prevenir.

COVID-19 Isla de la Juventud Isla de la Juventud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *