Cuatro décadas y media impartiendo justicia

Son muchas las motivaciones de nuestros jueces, secretarios y personal auxiliar del Tribunal Especial Popular en este 45 aniversario, pues coincide con el cierre de un año donde han primado el cumplimiento de los objetivos fijados, y logrado estabilidad y motivación del principal de sus recursos: el humano.

Al mismo tiempo mejoran las condiciones de la sede (en calle 31 entre 24 y 26, en Nueva Gerona) para beneplácito de sus trabajadores y también de quienes acuden al centro.

También se incrementaron y cumplieron con calidad las acciones de formación, capacitación y superación de todos sus trabajadores incluidas la celebración de jornadas científicas con el propósito de elevar la calidad de la administración de justicia.

Pero se imponen nuevos retos, contamos con un personal joven comprometido con la compleja tarea de administrar justicia y convencidos de la trascendencia que para personas naturales y jurídicas tienen las decisiones adoptadas.

En el ejercicio de la función jurisdiccional, nos prestigian y motivan valores fundamentales, como sentido de lo justo, independencia judicial, imparcialidad, transparencia, probidad, humanismo, honestidad, calidad, responsabilidad y patriotismo.

Contribuir, con nuestra labor, a mejorar la calidad de vida de las personas, la seguridad ciudadana, el orden y la legalidad es el principal deber y motivo de realización personal e institucional.

¿CUÁNDO NACIMOS?

En el año 1973 quedaron constituidos los Tribunales Populares en Cuba, respondiendo a la iniciativa del compañero Blas Roca Calderío, quien en septiembre de ese año, en su condición de presidente de la Comisión de Estudios Jurídicos, propuso la instauración del sistema establecido por la Ley No. 1250 a promulgar ese 23 de diciembre, en ocasión de conmemorarse el aniversario 132 del natalicio de Ignacio Agramonte.

Así fue como se llevó a cabo la toma de posesión de los jueces del Tribunal Supremo y los de los Tribunales Provinciales Populares, inaugurándose el establecimiento en el país de la nueva organización estructural y funcional de la actividad jurisdiccional.

En la Isla de la Juventud quedó constituido el Tribunal Municipal Popular, que tuvo varias sedes hasta la actual en calle 24 entre 37 y 39, en Nueva Gerona y conoce de los asuntos de familia, civil, laboral y penales; en tanto que los asuntos cuya competencia era de tribunales provinciales eran resueltos por el Tribunal Provincial de La Habana (en la anterior división político- administrativa) hasta que por Acuerdo número 1 de fecha  27 de enero de 1998 del Consejo de Gobierno el Tribunal Supremo Popular de la República de Cuba se determinó la creación en el territorio de un Tribunal Especial con categoría provincial para ejercer su jurisdicción.

Somos un sistema de órganos estatales estructurados con independencia funcional de cualquier otro órgano u organismo del Estado y el Gobierno, subordinados, en el orden jerárquico, a la Asamblea Nacional del Poder Popular y al Consejo de Estado. Nos corresponde, como responsabilidad exclusiva, la función de impartir justicia en nombre del pueblo de Cuba.

SERVIDORES PÚBLICOS

Asumimos nuestra labor como servidores públicos encargados de brindar acceso a la justicia, la tutela judicial y la seguridad jurídica a las personas, las instituciones, las entidades y a la sociedad en general, asegurándoles amparo legal efectivo a sus derechos y garantías, sobre la base de la Constitución y demás leyes vigentes.

Cada asunto que se pone a nuestra consideración es diferente y controversial por lo que hay que resolverlos atendiendo a sus particularidades, cumpliendo cada uno de los pilares que garantizan el debido proceso (término con el que la población cubana se ha familiarizado por estos días en los debates del proyecto de Constitución) impregnando celeridad, cumplimiento de los principios éticos, la transparencia en la actuación, procurando la debida argumentación y el cumplimiento efectivo de lo que se adopte.

La sociedad pinera eleva su cultura jurídica cada día y demanda que ese personal nombrado por los representantes del pueblo, impartan una justicia donde primen no sólo el cumplimiento de las disposiciones jurídicas, sino que lo hagan teniendo en cuenta la realidad con que vive el país y el territorio particularmente, lo que se traduce en impartir “una justicia de contexto”.

Isla de la Juventud

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