Con traje nuevo y de excelencia (+ Fotos)

Cada área es muy frecuentada por los pobladores. Foto: Karelia Álvarez Rosell

La unidad empresarial de base El Abra corrobora que con trabajo y constancia se puede avanzar con la nueva forma de gestión estatal

Siempre da gusto regresar, no solo por el exuberante, bien conservado y seductor entorno; a ello se suman otros encantos del emblemático restaurante El Abra, donde andan en armonía la naturaleza con la excelencia del servicio.

Así lo atestiguan quienes lo frecuentan una y otra vez. Para que así conste lo dejan plasmado en los libros de quejas y sugerencias ubicados en algunas de sus áreas, en los cuales se reconocen la constancia y el buen servicio de este centro Vanguardia Nacional y uno de los incorporados al nuevo modelo de gestión estatal en la gastronomía, como parte a la Tarea Ordenamiento y del perfeccionamiento que se experimenta en el Comercio Minorista.

Yasmany Rosales, joven que escogió el lugar para compartir con amigos, manifestó: “La estancia ha sido muy buena; este centro, como siempre, atendiendo al público de una manera especial”.

Como novedoso distinguió la conformación de tables: “Están muy buenos, variados y con diferentes precios, los cuales van desde los económicos hasta los más caros para quienes poseen mayor nivel adquisitivo. El Abra es una unidad de referencia en el territorio, donde por lo general se pasa un rato agradable tanto por el entorno como por el servicio”.

En el restaurante el cliente encuentra buen trato y más de 14 tables. Foto: Karelia Álvarez Rosell

Solicitamos la carta y en efecto, el menú sobrepasaba las catorce  propuestas, las cuales incluían desde el entrante hasta caldo distintivo de la casa y el postre, así como una variedad de platos fuertes que iban desde la montería de cerdo hasta langosta y camarones.

Parecía un día agradable, el sol jugueteaba con las nubes, pero la naturaleza quiso hacer de las suyas, de repente una lluvia pertinaz coloreó de gris la mañana; no obstante, clientes de disímiles edades continuaban llegando al sitio.

En el salón principal sorprende por su camarería Yosvany Bejerano García, dependiente gastronómico, quien puntualizó: “Como Unidad Empresarial de Base (UEB) nos va bien, tenemos autonomía financiera, posibilidades de comprar nuestros propios alimentos y cuanto nos haga falta para brindar una amplia oferta y un buen servicio.

“Que los clientes nos vean como un colectivo distintivo en la gastronomía quizá tenga que ver con nuestro compromiso con cuanto hacemos, la exigencia de la administración y la constante superación; para nosotros es importante darle al cliente lo que le corresponde y merece: el mejor trato”.

La lluvia cesa y los pequeños regresan a jugar al parque infantil, mientras los adultos disfrutan de la música, la sombra de los arbustos, la parrillada y cada una de las instalaciones, incluyendo el baño en la presa, siempre cumpliendo las indicaciones establecidas para ello.

Jorge Luis, el administrador, habla acerca de las experiencias con el nuevo modelo de gestión. Foto: Karelia Álvarez Rosell

Jorge Luis Mas Peña, el administrador de esta instalación, ubicada a unos cuatro kilómetros de Nueva Gerona y privilegiada por el entorno que le proporcionan Sierra Las Casas y las apacibles aguas del embalse por el cual lleva su nombre, supervisa cada área y dialoga con los clientes, no obstante, en medio de sus ocupaciones y algunos contratiempos, accede a conversar acerca del nuevo sistema de trabajo.

“Desde abril funcionamos como UEB, la tarea ha sido difícil, hemos tenido que crecernos ante las dificultades debido a la situación económica actual del país, agravada por la pandemia.

“En realidad ninguna de nuestras unidades estaba preparada para pasar a este modelo de gestión. Entre los principales problemas sobresale el deterioro de los equipos de refrigeración, similar en casi toda la red de gastronomía”.

Al respecto conocimos de las roturas de la nevera, ello motivó el traslado de muchos de sus abastecimientos para otro establecimiento hasta tanto fuera reparada y afectó por varios días, por ejemplo, el servicio de  coctelería.

“Con esta nueva forma hay que trabajar duro, ya no es como antes, cuando todo venía por la canalita; debemos gestionar y comprar cuanto necesitamos. El primer mes no nos fue tan bien, cumplimos el plan, pero no rompimos las expectativas.

“Ya a partir del segundo mes nos comenzó a ir mejor. En mayo de 407 000 pesos llegamos a 801 000, en junio y julio hemos superado  el millón, respectivamente, mientras en agosto vamos por similar  comportamiento.

“Lo más interesante es que lo logramos no subiendo precios, sino variando las ofertas. Buscamos que cada segmento de la población pueda consumir y pasarla bien al llegar aquí; tenemos croquetas por todas las áreas, al igual que chicharrones; ya el salón principal es un poco más caro debido al confort y la atención diferenciada.

“También tenemos servicio a domicilio y se extendió hasta Nueva Gerona, pero era tanta la demanda que no dábamos a vasto con el transporte, por eso decidimos dejarlo por el momento solo para la zona de silencio, o sea, las comunidades cercanas. Además, contamos con tres puntos de venta y las cuatro áreas de la instalación, ello ha contribuido al cumplimiento de los planes.

“¿Problemas?, unos cuantos, desde la conformación de los contratos hasta la relación con los proveedores, algo novedoso para nosotros. Ahora funcionamos como empresa, cuya labor económica y contable la llevamos con cuatro personas; es complejo, pero avanzamos”.

Acerca de los suministradores Jorge Luis manifestó que, aunque algunos no materializan sus compromisos, la mayoría cumplen con las entregas y en tal sentido destacó a entidades como el Cárnico y  la Empresa Mayorista; sin embargo, resaltó la autogestión administrativa.

Puntualizó que todo este desempeño ha posibilitado pagarles un mejor salario a sus 29 trabajadores, además de las utilidades, siendo la única UEB en poderlo concretar “porque las otras que iniciaron junto a nosotros contrajeron pérdidas.

En breve los más pequeños tendrán un mejor parque infantil. Foto: Karelia Álvarez Rosell

“Trabajando, poco a poco, se logra. Entre las novedades sobresale la demolición del área dedicada a los más pequeños, pues en breve  inaugaremos un parque infantil de nuevo tipo: contempla un inflable y un barco de madera, le hace honor al pasaje de la piratería en la Isla y contempla implementos para la distracción de los menores tanto adentro como afuera; lo hemos podido pagar con nuestros ingresos”.

En las inventivas destacó los nuevos platos típicos de El Abra: cerdo frito con ajo y pimienta, ropa vieja de la abuela y algunos cocteles, los cuales corroboran la efectividad del expediente de servicio.

La tarde vuelve a presagiar lluvia, los clientes, aun así, permanecen en el mágico lugar, donde la naturaleza conjuga con el buen servicio, otros proyectos y sueños en breve cobrarán vida y se trabaja por lograr la eficiencia de la empresa estatal socialista y la excelencia.

Foto: Karelia Álvarez Rosell
Foto: Karelia Álvarez Rosell

 

Isla de la Juventud
Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

Colaboradores:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *