Patriótica marcha en Isla de la Juventud recorre este 26 de julio las mismas calles escenarios de lucha de ese día de 1896

El levantamiento de Nueva Gerona el 26 de Julio de 1896 contra el colonialismo español es recordado a 130 años en las mismas calles de la capital de la entonces Isla de Pinos (hoy Isla de la Juventud) y en La Fe, en ceremonias de homenaje a quienes ofrendaron sus vidas y demás participantes en las heroicas acciones organizadas por nativos, deportados y el Lugarteniente General Antonio Maceo, cuando dirigía la invasión en el occidente cubano.
Jóvenes, niños y demás estudiantes, así como integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, de las instituciones armadas y trabajadores, junto a las principales autoridades del municipio especial marcharon desde el Paseo Martí esquina 26, (antiguas San Clemente y Pinillos), en Nueva Gerona donde cayera el primero de los revolucionarios, Bruno Hernández Blanco hasta el obelisco en su memoria en el cementerio capitalino.

Antes de partir la peregrinación, Ana Isabel Torres Gutiérrez, vicepresidenta de la filial de la Unión de Historiadores de Cuba y profesora de la Universidad, pasa lista de los 30 participantes en aquellos hechos a lo que sigue la exclamación de ¡Presente! por la multitud luego de mencionarse el nombre de cada combatiente.
Así resuenan no solo el primer mártir, caído cuando se disponía a la lucha, sino también Emilio Vargas, capturado y fusilado, Juan Iturriaga, apresado cerca de La Fe y asesinado, al igual que los hermanos Justo y Juan Pimienta, luego de detenidos.
Entre los complotados también son citados muchos condenados a prisión en La Cabaña y la joven Evangelina Cossío Cisneros, recluida en la Casa de Recogida de La Habana, sancionada a 24 años luego de solicitársele la pena de muerte, y a pesar de su fuga posterior organizada por EE.UU. y manipulada por los planes imperiales, se mantuvo fiel a su Patria.

Rafael Ernesto Licea Mojena, primer secretario del Comité Municipal del Partido, encabeza la patriótica marcha este domingo, como es tradicional, junto a grandes banderas cubana y del 26 de Julio sostenidas por hombres y mujeres de distintas generaciones, que avanzan a lo largo de las calles 26, 41 y 39-A.

En la necrópolis, luego de depositada la ofrenda floral en el obelisco y entonar la Banda Municipal de Música las notas del Himno Nacional, el Historiador de la Ciudad, el Doctor en Ciencias Históricas Roberto Únger Pérez, significa que realizaban el homenaje como en la manigua redentora (sin equipos de audio por el asedio yanqui), pero lleno del compromiso patriótico de varias generaciones con la continuidad de la Revolución.

Destaca Únger Pérez, además, el simbolismo del obelisco levantado en mármol gris por colecta pública en 1946 en tributo al primer mártir de la localidad y en cuya base reposan los restos de Bruno, los cuales testimonian el balazo enemigo en el centro de su frente, por lo que allí no está solo un monolito, sino también la evidencia del sacrificio para que la Patria fuera definitivamente libre.

Reflexiona en la enseñanza dejada por la conexión de Antonio Maceo con los revolucionarios del territorio, inspirados en la confianza del líder independentista en la unidad de los deportados aquí con los nativos para encender la llama libertadora en otra acción en esta parte de la nación por sacudirse del colonialismo.
También en La Fe marcharon hasta su cementerio este domingo para evocar a los caídos, como parte de las actividades por el Día de la Rebeldía Nacional en el 73 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes liderado por Fidel.
