A Luis Manuel Correoso Ávila lo conocía como instructor de Música en la Casa de la Cultura santafeseña, su trabajo principal. Pero esta vez lo encontré –en su segunda ocupación– con el triciclo montado en zancos, se le había partido una hoja de muelle. “Cuidados mecánicos y reparaciones eléctricas –lamentó– dependen de lo que quieran […]

