Como soporte esencial de la economía y recurso transversal al desarrollo, la transición energética es colocada en la agenda local de esta ínsula como alternativa potencial liberadora de iniciativas que se derivan del proyecto que conducirá a un cambio de matriz mediante la sustitución de los combustibles fósiles en la generación de electricidad.

El II Taller de Transición Energética realizado en la mañana de este martes 12 de mayo, resumió las acciones ejecutadas hasta el cierre del 2025 por cada uno de los cuatro componentes que integran el equipo de trabajo constituido para llevar adelante una decisión que va de la mano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Un trabajo mancomunado entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el Ministerio de Energía y Minas, la Unión Eléctrica y el Gobierno Municipal, con financiamiento del Ministerio de Ambiente y Seguridad Energética de Italia.

El ingeniero y jefe del proyecto, Odelexis Flores Domínguez, expuso el informe de avance del “Programa para la transición energética en el Municipio Especial a través de Fuentes de Energía Renovables y Eficiencia Energética”, ya presentado al Comité Directivo Nacional.
Se denotan pasos de avances con relación al pasado año, con el completamiento de los grupos de trabajo que conducirán los subprogramas, la culminación del plan de comunicación y la cartera de potenciales de incentivos locales que provean la movilización de los dineros necesarios para su ejecución, inclinando la balanza por arribar al segundo semestre con el cronograma de trabajo del 2026 cumplido, sin descuidar el tratamiento de género y cambio climático como parte de la estrategia trazada.
Se coincide en la necesidad de modificar el enfoque de electromovilidad sostenible por el de “Movilidad Urbana Sostenible”, concepto que permitirá una mayor integralidad de los factores y del incremento de la eficiencia energética, a partir de criterios de resiliencia energética y una cultura superior en su concreción.
El director de la UEB de Despacho, Fermín Molina Alfonso, destacó la transcendencia de este programa donde, a partir de soluciones netamente renovables, se transforma la manera de afrontar el cuidado del medio ambiente a través del uso de la energía, con medidas de eficiencia y una alta resiliencia tecnológica porque existen las condiciones en el territorio para alcanzarlo, con un alto impacto para la distante comunidad de Cocodrilo y el pueblo pinero en general.

Todavía resta lograr una mayor cultura de participación social y comunitaria para la toma de decisiones en temas vinculados a la gestión energética, el limitado conocimiento y apropiación de los recursos energéticos renovables disponibles y el deficiente aprovechamiento de algunas tecnologías.
La transición energética, no solo se traduce en la experiencia de este tipo de proyectos, también es cierto que a través de estas prácticas se logra sensibilizar y estimular a los actores locales en la necesidad de una transformación energética y conexión con la estrategia de desarrollo local, con la producción, distribución y consumo de energía en aras de alcanzar una mayor sostenibilidad. (*) Colaborador
Otros artículos del autor:
- None Found
