Partido Revolucionario Cubano, creación inédita de Martí

El Partido Revolucionario Cubano (PRC) es una obra cumplida de la condición profética de José Julián Martí Pérez, un frente amplio “para la independencia, no una asociación con fines electorales”, lo cual le da una connotación especial dentro del siglo XIX latinoamericano.

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La idea la comparte con los emigrados de Cayo Hueso y finalizado un amplio proceso democrático de análisis de las Bases y los Estatutos Secretos, materiales redactados por el Maestro, se comunica la aprobación al órgano supremo en Nueva York, y se proclama el PRC el diez de abril de 1892.

Con su prédica incesante convence: “Los cubanos han entendido que para vencer a un adversario deshecho lo único que necesitan es unirse”.

En un artículo publicado en el libro Siete enfoques marxistas sobre José Martí, del Centro de Estudios Martianos, el extinto intelectual Juan Marinello Vidaurreta indica: “Las experiencias que abonaron la fundación del PRC son incontables. Nuestro Héroe Nacional percibe en los parajes más diversos el modo en que los partidos políticos enmascaraban la verdad y la traicionaban”.

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También subraya el brillante ensayista: “Ese equilibrio en que se suman la sabiduría de lo inmediato y la firme voluntad redentora, hacen del PRC una obra maestra de estrategia y táctica revolucionarias”.

Martí aprovecha las enseñanzas de lo ocurrido en las anteriores guerras en Cuba y aunque enfrenta grandes obstáculos, –divisiones existentes entre los caudillos revolucionarios cubanos (civiles y militares), entre la nueva y la vieja generación, prejuicios raciales, así como las ideas autonomistas y anexionistas–, logra constituirlo.

Así aúna en un frente común a los clubes de la emigración de Tampa, Cayo Hueso, Nueva York y Filadelfia en Estados Unidos, a las organizaciones de diversas ideologías y composición social en el país, al rico, obrero, al negro, al blanco, a los jóvenes, a los escépticos…, también consigue atraer a los jefes militares veteranos de gran prestigio de la fracasada Guerra del ’68 como los Mayores Generales Máximo Gómez Báez, Antonio Maceo Grajales,

Carlos Roloff Mialofsky, junto a Julio Sanguily Garrite.

Martí convence a hombres y mujeres de la necesidad de un único partido político para estructurar la Guerra Necesaria, que garantice la independencia de Cuba y auxilie la lucha en Puerto Rico, además de derrotar a los enemigos colonialistas, imperialistas y oligárquicos.

Esta figura histórica universal les trasmite una ideología y proyección política, con énfasis en impedir la expansión de los Estados Unidos hacia el sur, por lo que puede decirse que impulsa desde el principio concepciones autónomas que rechazan cualquier vínculo con el gobierno o la política estadounidense.

El PRC funciona de modo eficaz, es un complejo de organizaciones, posee bases programáticas, estatutos y una definida línea antimperialista.

En un discurso en Dos Ríos el destacado intelectual y combatiente revolucionario, doctor Armando Hart Dávalos (ya fallecido) subraya: “Martí, a quien se le plantea la necesidad de unificar el mando de la lucha armada, tiene tal claridad en el asunto que lleva ese mismo principio no solo a lo militar, sino, incluso a la política. Porque, como ha dicho Fidel, organizó un solo Partido de la independencia”.

A 134 años de la fundación del PRC constituye, dado su principio de la unidad, un imponderable arsenal en el combate por mantener la soberanía de Cuba y la prevalencia de la justicia social y la dignificación plena del ser humano.

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Historia Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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