Marcha campesina rechaza nuevo reservorio para Canal de Panamá

Ciudad de Panamá, 11 may (Prensa Latina) Cientos de campesinos de la localidad de río Indio marchan hoy en rechazo a la construcción de un nuevo reservorio de agua dulce en esa zona de la cuenca del Canal de Panamá.

A pie, a caballo y atravesando ríos, los pobladores de la zona protagonizan la movilización y aseguran que el megaproyecto hídrico anunciado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), amenaza sus tierras, sus hogares y la forma de vida que han construido por generaciones.

Las comunidades denuncian que el embalse podría provocar desplazamientos forzados y afectar zonas productivas, fuentes de agua y ecosistemas esenciales para la vida rural.

Desde el pasado año, la Coordinadora Campesina por la Vida (CCV) y otras organizaciones sociales anunciaron este tipo de protestas que se oponen al programa de Gobierno que incluye el desalojo de las tierras que ocupan.

Para la presidenta de la CCV, Digna Benítez, incluso la ACP ha difundido información falsa sobre la presunta aceptación del proyecto entre las poblaciones ribereñas, las que rechazan la explotación hídrica del reservorio, debido a serias implicaciones socioeconómicas, políticas, jurídicas y ambientales.

Benítez recordó que desde 1999 los campesinos libran una lucha en defensa de su territorio en contra de la Junta Directiva de la ACP, que ahora apuesta por el uso alternativo de río Indio para mejorar las reservas de agua dulce de la vía interoceánica para sus operaciones.

El río Indio, cuyo caudal se reduce en la estación seca, es vital para las actividades agrícolas y pecuarias de unas 12 mil 415 personas que habitan en las riberas y se resisten al plan de desarraigo previsto por los tecnócratas, agregó.

La dirigente precisó que la ACP realizó censos cuestionables e intimidatorios que no reflejan la voluntad del pueblo.

Según los lideres gremiales, el caudal de río Indio es insuficiente para satisfacer las necesidades hídricas del Canal y señalaron existen estudios técnicos sobre otras alternativas para asegurar, en el futuro, el buen funcionamiento y manejo de la ruta fluvial.

Las diversas agrupaciones adelantaron además que podrían interponer una denuncia ante la más alta instancia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para impedir la violación arbitraria y sistemática de las libertades en Panamá.

A juicio de expertos, la nueva obra que, de iniciarse, tomará unos seis años, es clave dentro del Programa de Proyectos Hídricos, que busca garantizar el suministro de agua potable para más del 50 por ciento de la población panameña, abastecer comunidades cercanas y asegurar el funcionamiento de la vís interoceánica.

La iniciativa responde a la necesidad de fortalecer la capacidad de almacenamiento del recurso hídrico y prevenir crisis futuras como la sequía de 2023-2024, según sus promotores.

Para mitigar el impacto social, la resolución contempla fondos para compensación, reasentamiento y apoyo a las familias afectadas.

El proceso se llevará a cabo bajo estándares internacionales en materia social y ambiental, garantizando la participación informada de las comunidades, precisaron.

De acuerdo con datos preliminares, en el área del reservorio hay 538 hogares en los que viven mil 714 personas.

Pese a las crecientes demandas adversas al embalse, la ACP confirmó que el proyecto entra en una nueva fase relacionada con la preparación para su construcción.

Según John Langman, vicepresidente de la Oficina de Proyectos Hídricos, ya se avanza en estudios geológicos y diseño conceptual, mientras la ACP se prepara para licitar la administración y posterior construcción dela megaobra, que contempla una represa, un lago artificial y un túnel de trasvase hacia el lago Gatún.

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