Manantial Ferroso, certificado como libre de contaminación. Suplemento alimenticio. Tomarlo por agua común. El hierro precipitado no es asimilable
Frente al restaurante El Ranchón, en La Fe, bombea una turbina que abastece a gran parte del casco histórico del poblado. Y lo hace con el agua del pozo F-62 perforado sobre la vena donde brota el manantial ferroso.
Esta fuente aparece en la margen izquierda del río, y por ser surgente, se mantiene libre de contaminación; lo cual está certificado por los análisis periódicos que se le realizan, de obligación para todos los pozos que suministran agua potable.

“Aquí viene medio mundo a buscar esta medicina, sobre todo para mujeres embarazadas… –nos entera Ismael Osorio González, operador de esa estación– necesitan hierro para no caer en la anemia, y los médicos le indican fumarato ferroso. Como medicamento, muy bueno, pero en muchos casos genera estreñimiento. El agua de este manantial tomada como agua común, o sea, dos litros y medio al día… les aporta lo mismo en forma de suplemento alimenticio, pero no trae esa complicación”.

Esta fuente es la más rica en hierro de todo el territorio pinero, 5,6 miligramos por litro. Atenderla no es competencia de Ismael, pero en su tiempo libre mantiene limpio el manantial y hasta le ha hecho una captación rústica, una corta tubería, que facilita el llenado de vasijas o envases.
“Quizás usted crea que reciben los mismos beneficios quienes están conectados al acueducto de este pozo, pero no. Agua que se bombea entra en contacto con oxígeno, reacciona con el hierro y este se precipita. Se precipita y deja de ser asimilable por el organismo humano. Por eso, todo el que viene a buscar agua directamente del manantial hace lo correcto. Y yo le recalco: use pomos pequeños, como los de refresco. Y llénelos completamente antes de taparlos, sin dejar espacio vacío”.
Para nuestra construcción orgánica y perfecto funcionamiento necesitamos en torno a cuatro gramos de hierro. Cantidad ínfima comparada con nuestro peso, pero esencial: sin hierro no hay vida.
Las importantes misiones que tiene la sangre en el organismo, serían imposibles sin la presencia del hierro.
¿Cuál es el síntoma predominante de la anemia? La falta de hierro.
Señalemos, pues entre las funciones del mismo: el transporte del oxígeno de los pulmones a las células, la regulación térmica de todo el cuerpo, transporte de proteínas (junto con el cromo), síntesis del ADN, metabolización de las vitaminas del grupo B, regulación de los mecanismos bioquímicos del cerebro y protección del sistema inmune. La lista… es más larga.
