
A mis hijos
Queridos Hildita, Aleidita, Camilo, Celia y Ernesto:
Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre Uds.
Casi no se acordarán de mí y los más chiquitos no recordarán nada.
Su padre ha sido un hombre que actúa como piensa y, seguro, ha sido leal a sus convicciones.
Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la Revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.
Hasta siempre, hijitos, espero verlos todavía. Un beso grandote y un gran abrazo de Papá.



Fragmento del documental “Che un hombre nuevo” de Tristan Bauer, con el texto de la carta del Che a sus hijos:
Otros artículos del autor:
- Sheinbaum: Cargos contra Raúl Castro, “cuestión política” de cara a las elecciones de EE.UU. en noviembre
- Lula decide mostrar publicamente sus movimientos bancarios y emplaza a Bolsonaro
- EEUU y Cuba: La fuerza no tiene la razón
- El Día de la Cultura Nacional en el centenario de Fidel
- Con permiso de trabajo y sin antecedentes penales: ICE envía inmigrantes a Guantánamo
