Bruno Rodríguez en los BRICS: Somos un país de paz. No somos una amenaza para nadie

Foto: Cubaminrex.

Intervención del canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, en la sesión abierta: “BRICS: Construir para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad”, Nueva Delhi, 13 de septiembre de 2026.

Su Excelencia, Dr. Narendra Modi, primer ministro de la República de la India:

Agradezco a la India su invitación a esta importante Cumbre y su generosa hospitalidad.

Los BRICS tienen el potencial de ser un factor de paz y seguridad para todos, desarrollo, justicia y progreso del Sur Global, indispensable para construir un nuevo orden internacional multilateral, equitativo y democrático, basado en la igualdad soberana de los Estados y en el Derecho Internacional.

Es necesario luchar contra “la filosofía del despojo” para que cese “la filosofía de la guerra” que trastorna esta época a 66 años de la denuncia del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en 1960 y que ahora se manifiesta en la llamada “paz mediante la fuerza” y en agresivos y violentos corolarios imperialistas.

En el año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, nos conmueve haber arribado a esta ciudad coincidiendo con la fecha de su primera visita a India en el año 1973.

Es indispensable sustituir la expoliadora arquitectura financiera internacional por una que democratice sus instituciones y mecanismos de gobernanza y, en ese camino será necesario establecer un sistema financiero alternativo que permita avanzar hacia un proceso de desdolarización de la economía internacional. El  empleo de monedas nacionales resulta una propuesta de los BRICS de suma importancia para paliar los desequilibrios del sistema monetario actual.

El Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS debe reafirmarse cada vez más como una alternativa para que nuestros países accedan a recursos financieros en condiciones más favorables.

Los problemas estructurales de nuestras economías son el resultado del colonialismo, el capitalismo salvaje y neoliberal y el imperialismo. La caída de las exportaciones, la precariedad de los precios de los productos básicos, la disminución de la inversión extranjera directa, la deuda externa, ya varias veces pagada; y la fuga de capitales obstaculizan seriamente nuestro desarrollo. El avance inexorable del cambio climático amenaza la existencia de todos.

Urge fortalecer los esfuerzos en materia de financiación al desarrollo, así como la cooperación internacional, incluyendo las fórmulas de cooperación Sur-Sur, y la transferencia de recursos, tecnologías y conocimientos, sin condicionalidades.

Resulta medular construir un sistema multilateral de comercio abierto, transparente, inclusivo y no discriminatorio, que garantice un tratamiento especial y diferenciado para todos los países en desarrollo.

Mucho pueden aportar también los BRICS en materia de democratización y acceso a la ciencia, la tecnología y la innovación, en favor del Sur Global, como contribución a cerrar la brecha digital y tecnológica.

Nadie como los BRICS podría reclamar y contribuir a crear sistemas de gobernanza democráticos y participativos para el desarrollo y aplicación de las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial para ponerlas al servicio del desarrollo y el bienestar de los pueblos, asegurando su uso pacífico, responsable y ético. Celebramos el trabajo desarrollado por los BRICS enfocado en tecnología digital e IA.

Por su propia naturaleza, los BRICS tienen la indeclinable responsabilidad de prevenir y actuar frente a la proliferación de las medidas coercitivas unilaterales.

En los últimos años, el criminal bloqueo económico, comercial y financiero de los EE.UU. contra Cuba se ha reforzado a niveles sin precedentes.

Con las órdenes ejecutivas del 29 de enero y el 1º de mayo de 2026, el gobierno de los EE.UU. ha instaurado un cerco energético contra Cuba que equivale a un bloqueo naval que constituye un acto de guerra, según el Derecho Internacional; y amenaza con “sanciones secundarias” a todo el planeta.

Ello ha generado la disrupción violenta de las cadenas de suministros al país. Las amenazas a las compañías navieras registradas en diversos países han provocado que más de 7 mil contenedores, cargados en lo fundamental con alimentos, medicinas y dispositivos médicos estén paralizados en diversos puertos, pese a que hayan sido contratados y pagados la mayoría de ellos por empresas privadas cubanas.

Es un genocidio silencioso que cobra vidas. La tasa de mortalidad infantil de la nación se duplicado de 4 por mil nacidos vivos a 9,9 y la expectativa de vida de los niños enfermos de cáncer ha caído de 85% a 65%. Provocar daños humanos, sufrimiento y angustia es el objetivo de esta política cruel y deliberadamente diseñada con ese fin.

Se trata de un acto de castigo colectivo contra todo el pueblo cubano. Sus efectos indiscriminados y de carácter humanitario resultan incalculables, y provocan gran sufrimiento a las familias cubanas. Es el instrumento escogido para conseguir el “cambio de régimen”.

Es la misma lógica que sustenta la injustificable permanencia de Cuba en la fraudulenta lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo.

El gobierno de los EE.UU. trata de justificar sus acciones agresivas contra Cuba, como señala el texto de ambas Órdenes Ejecutivos con el burdo pretexto de que la isla es una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de la superpotencia militar nuclear, económica y tecnológica.

Cuba no es una amenaza; el bloqueo sí!

Todas estas acciones violan la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, incluyendo el Derecho Internacional Humanitario, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y las normas internacionales de comercio y navegación.

Si se permitiera al gobierno de Estados Unidos destruir a una pequeña nación con el propósito de cambiar su sistema político, o con cualquier otro, el mundo se tornaría aún más peligroso de lo que ya es. ¿Qué vendría después, quién sería el próximo?

Agradecemos a los países miembros y socios del Grupo por los pronunciamientos a favor del levantamiento del bloqueo y del cerco energético contra Cuba; y las incontables y genuinas muestras de apoyo y solidaridad con nuestro país de los pueblos del mundo.

Somos un país de paz. No somos una amenaza para nadie. Nos asiste la razón y la justicia. Continuaremos defendiendo, hasta las últimas consecuencias, nuestro derecho a la libre determinación, y nada nos apartará del camino de desarrollo socialista que nuestro pueblo, en estrecha unidad, ha escogido libremente.

En amplio consenso, trabajan arduamente nuestro pueblo y gobierno, y acometemos ahora, aceleradamente, trascendentales cambios económicos y sociales para resolver problemas estructurales o del pasado y para responder a la guerra económica que se nos hace. No habrá desamparados ni cejaremos en nuestras políticas sociales.

Confiamos, en primer lugar, en nuestras capacidades, ventajas comparativas, experiencias, en la conciencia y solidaridad mutua de los cubanos. Reanimaremos sectores productivos, aumentaremos nuestras exportaciones, aprovecharemos nuestros recursos. Continuaremos avanzando impetuosamente en el cambio de la matriz energética del país. En cualquier circunstancia, avanzaremos en la recuperación de nuestra economía y en el bienestar de las familias cubanas.

Estamos también listos para contribuir, con nuestras modestas experiencias, al fortalecimiento de esta cada vez más importante agrupación BRICS, a la que aspiramos a integrarnos como miembros plenos.

Muchas gracias.

(Tomado de Cubaminrex)

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