
La concepción es de Osmar Enrique Garcés González, fundador de la mini industria QRico. Parece una ilusión pero viniendo de él -y puesto que nos tiene acostumbrados a convertir sus sueños en verdades irreductibles- casi puede palparse con la mano.
Los trabajos de remodelación -adelantó como información- comienzan a finales de año.
“Ya hemos conciliado su ubicación con el director de la Empresa de Comercio, y con su representante en la zona… el arrendamiento del lugar. Se ubicará en la zona comercial, dando al parque del poblado. Y el inmueble reúne las condiciones de espacio, agua corriente y electricidad necesarias para brindar el mejor servicio”
Unas 20 fincas, todas vinculadas al proyecto Municipio Sostenible, tributarán a este empeño porque “…se han creado una serie de capacidades a partir de la capacitación necesaria, y todas destinadas a aumentar niveles productivos”
“Nos respalda la Comunidad Europea que ha destinado un financiamiento para este territorio, como lo hizo con otros municipios del país, lo que facilita una base económica, aunque modesta, para el despegue. Ese es el punto de arranque, lo demás va por nosotros”
Y ya se materializan resultados productivos diversos en ganado menor, piscicultura, vegetales y manufacturas como el organopónico La Cascada, QRico o la finca agro turística Agua Santa, también con su propia mini industria.
De ahí viene la idea de Osmar Enrique “…al haber mayores niveles de eficiencia, se necesita un lugar para comercializar esos productos. Y no puede ser uno cualquiera, en el área menos transitada. Sino un lugar específico, distinto, que identifique y prestigie a los asociados al proyecto. Un mercado donde los compradores encuentren precios diferenciados. Ahí no puede aparecer una oferta como la tiene un carretillero, quien revende lo primero que le caiga a mano… y a veces hasta no en buen estado”
Osmar está muy atento a principios fundamentales, uno, precios asequibles; otro, calidad de la oferta. “Los productos, agro ecológicos, que no afecten al medio ambiente; logrados con prácticas sanas de cultivo, sin la aplicación de fertilizantes o insecticidas químicos porque son dañinos, afectan la salud humana”
Y en cuanto a la presentación y venta de los mismos, “… si vamos a vender yuca, por ejemplo… que sea en paquetes de una libra, de dos, de tres… listos para cocinar, para que el cliente no esté obligado a adquirir más de la que necesite, le convenga o esté en condiciones de comprar de acuerdo a su presupuesto”
“Allí no pueda aparecer en tarima un frijol con piedras o cáscaras de la funda, un boniato o verdura sin beneficiar, con tierra, sin lavar… que la calidad es el respeto al cliente, no puede ser un gancho comercial. Con los cárnicos, debe ocurrir lo mismo”
“Por otra parte, dentro de poco comenzará una transformación radical de La Fe, volverá a ser Ciudad Balneario. Y en esa transformación estaremos todos. Habrá mucho turismo de salud, nacional y extranjero. ¿Qué le vamos a presentar? Lo nuestro tiene que ser lo mejor que tengan o hayan visto en su andar por el mundo. O no estaremos prestigiando lo cubano, lo pinero”
