¿Quiénes culpan al gobierno y celebran los apagones?

Los ataques contra Cuba para justificar una agresión militar a nuestra Patria se intensifican cada hora en medio de una descomunal guerra de ataques y desinformación lanzada por el gobierno fascista de Estados Unidos para desunir y desalentar a la población, complementar la máxima presión que se ejerce en el campo energético y demás ramas de la economía, así como arrastrar a los confundidos y vendepatrias a protestas callejeras para que, según los anticubanos más acérrimos, “tumben el gobierno comunista”, como llaman al poder del pueblo.

Ahora el gobierno de Estados Unidos, el país agresor de la tierra cubana desde hace más de un siglo y de manera más constante en las últimas seis décadas, se hace pasar por víctima, la nación amenazada…, como el lobo disfrazado de abuela en el cuento de la Caperucita Roja.

Indignan muchas cosas, entre ellas el nivel de cinismo con el que país mientras endurece el bloqueo –ilegal e inaceptable–, exprese supuesta disposición al diálogo y que la mentira se acuñe como patrón de la verdad, pues esos gobernantes además de agredir, hacen sufrir a todo un pueblo para someterlo y lo asfixian so pretexto de patrocinar el terrorismo y amenazar a la seguridad nacional del imperio.

En función de lo anterior, argumentan la presencia en la vecina nación de 300 drones “de ataque” “apuntando” en la Florida, a su base militar en el territorio ocupado ilegalmente en Guantánamo, a sus barcos en el Caribe y hasta exageran con su “alcance” y los “mortíferos explosivos”.

Esgrimen tales pretextos con acusaciones cada vez más increíbles como si no tuviéramos derecho a defendernos de las constantes agresiones enemigas y de su política de terrorismo de Estado, como si no bastaran las sanciones económicas y el cerco energético extremo.

Varios medios, incluso, citan la referencia de la CNN a unos 25 vuelos de inteligencia de EE.UU. cerca de Cuba desde febrero y algunos a menos de 64 kilómetros de sus costas, que recuerda al aumento de vuelos de vigilancia que precedieron las operaciones yanquis en Venezuela e Irán, con aparatos en inteligencia electrónica RC-135V Rivet Joint y drones de reconocimiento MQ-4C Triton.

¿Acaso solo ellos tienen derecho a defenderse?, habría que preguntar.

A la par de estas acciones agresivas, aumentan las noticias falsas y mentiras de todo tipo, al punto de propalar como un comunicado oficial de la Defensa Civil nacional “la activación inminente de la llamada Opción Cero por colapso energético”, una desinformación ya desactivada por la institución y reaparecida ahora para sembrar pánico.

“… mientras el pueblo cubano sufre, le exigen que salga a la calle”, denuncia como otra de las canalladas enemigas, Tere Felipe, quien propone nominar a esos odiadores y vendepatrias para un Óscar.

Pero no al premio de actuación, aclara ella, “sino al de cinismo, y al de miserables en categoría infinita –escribe la compatriota–. Porque no cualquiera pasa meses rogándole a un delincuente pedófilo que intervenga en Cuba, y cuando el tipo responde cortando hasta el último litro de combustible, con todo lo que eso implica: apagones eternos, desesperación y un pueblo que se ahoga; en lugar de asumir lo fascistas que son, saltan felices a culpar al gobierno… y de paso celebran los apagones”.

Pero los héroes de la resistencia también lo serán en la Guerra de todo el pueblo. La guerra anunciada, que reclaman algunos en Miami desde la distancia, no será, sin embargo, un paseo como imaginan allá, ni un duelo fácil por más tecnología que tengan, será en el terreno que conocemos, donde cada casa y barrio será la trinchera, y cada familia, vecino y cuadra una unidad de combate y de la resistencia.

No tendrá lugar seguro el agresor que más que a un ejército, enfrentará a una nación organizada para la defensa y capaz de empuñar hasta armas rústicas y ponerle una mina donde menos la esperan. No sabrá el enemigo qué habrá detrás de cada esquina, qué protección dará cada muro, ni qué sorpresa hallará en el desnivel del terreno.

Como recientemente denunciara el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez en la red social X, que saturan de mentiras los asalariados del imperio y enemigos de la Patria: “Las amenazas de agresión militar contra #Cuba de la mayor potencia del planeta son conocidas. Ya la amenaza constituye un crimen internacional. De materializarse, provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional”.

“Cuba no representa una amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país… –reiteró el mandatario–. Cuba, que ya sufre una agresión multidimensional de EE. UU., sí tiene el derecho absoluto y legítimo a defenderse de una arremetida bélica, lo que no puede esgrimirse lógica ni honestamente como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano”.

Para los cubanos, como escribiera José Martí: “la independencia no es un lujo, sino una necesidad” y por ella estamos dispuestos a darlo todo.

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Isla de la Juventud Opinión
Diego Rodríguez Molina
Diego Rodríguez Molina

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana.

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