Hogares y barriadas son escenario del homenaje del pueblo a los protagonistas de esa victoria de hace 65 años frente a la invasión mercenaria

Los héroes de Playa Girón que residen en la Isla de la Juventud ratificaron sumarse a la convocatoria de movilización realizada este 16 de abril por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Presidente de la República, y reafirmaron su llamado a continuar resistiendo y venciendo mientras haya mujer u hombre dispuestos a dar la vida por la Revolución.
Ese sentir lo expresaron durante los homenajes tributados este sábado en los hogares de esos luchadores por la dirección municipal de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana junto a representantes del PCC, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Far) y el Ministerio del Interior (Minint), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) aquí, y otras organizaciones e instituciones en Nueva Gerona, La Fe y otros poblados.
“La batalla de Girón y el carácter socialista de la Revolución proclamado por Fidel horas antes de los combates no quedaron en el pasado, pues siguen siendo presente, haciendo futuro y compulsándonos a nuevas victorias frente al imperio que no cesa de amenazarnos, bloquearnos y agredirnos…”, fueron las principales ideas expresadas por estos hombres de Patria o muerte, que no quieren saber nada de rendición ni de entregar las armas.

Entre esos inclaudicables está Guillermo Álvarez Pacheco, quien hace 13 lustros, con solo 15 años, integrara el Batallón 327 de infantería desplegado en Caleta del Toro para frenar a los invasores, y aclara tras los agasajos frente a su casa en Micro 70 que “no fue aquella solo la primera y aplastante derrota de Estados Unidos en América, sino también un rotundo triunfo de los cubanos que nos liberó para siempre de su dominio e hizo al continente más independiente, por eso no nos perdona ese gobierno prepotente, que hoy se empecina inútilmente en asfixiarnos…”

No menos emocionado Luciano Méndez García antes de recibir los diplomas en su casa en Abel Santamaría se pone la boina de miliciano que lo acompañara al frente del combate aquellos días de mediados de abril de 1961 y relata el ímpetu con que su tropa de jóvenes marchó sin miedo y bajo la metralla mercenaria a cumplir la orden de Fidel de frenar en seco a los agresores.

También de Abel Santamaría es Enrique Miranda González, un combatiente hoy con 86 años, pero con palabras seguras rememora sus 21 años cuando enfrentó y derrotó el 19 de abril a los invasores a sueldo de EE. UU. en las arenas de Playa Girón, y asumió con orgullo otras tareas contra las bandas contrarrevolucionarias escondidas en el Escambray hasta aniquilarlas, entre otras misiones, que hoy -enfatiza- prosiguen las nuevas generaciones frente a los mismos enemigos de entonces.

“No aprenden las lecciones de Girón”, subraya refiriéndose al imperio que los cubanos han seguido derrotando en otros frentes, y a los cuales igualmente se suman veteranos como él en la resistencia no menos heroica del hogar y el barrio ante el desabastecimiento de combustibles, la cocción de alimentos con leña o carbón y otras limitaciones energéticas y materiales que tampoco amilanan a esos héroes inclaudicables que siguen siendo luz en la incertidumbre de este mundo que pretende poner a sus pies la potencia que se desmorona entre derrotas, mentiras, desesperación, crisis política y moral, bloqueo criminal, descomposición y amenazas.

Otros homenajeados fueron Miguel Enrique Trujillo Chuchundegui y y Gil Calderón Lobaina, en calle 45, entre 32 y 34, en el reparto 26 de Julio, donde rememora las misiones cumplidas como tanquista y reparador de los aviones que enfrentaron a las naves aéreas que bombardearon a civiles e instalaciones cubanas cumpliendo órdenes del ejército estadounidense.
Estos sobrevivientes cuentan en sus historias el orgullo de muchos de haber participado en ese histórico momento y otros en defensa de la Revolución, así como del protagonismo de los 150 cubanos caídos en combate durante la gesta, en la que fueron asesinados por los invasores civiles de esos parajes del sur de Matanzas e incluso marineros de la entonces Isla de Pinos que custodiaban sus costas: Juan Alarcón Rodríguez y Armando Ramos Velazco.
El teniente coronel de la reserva Juan Carlos Romero Elizarde, presidente de la ACRC en la Isla de la Juventud; Enrique Hidalgo Bruzón, vicepresidente; Yusmary Olivera Pupo, secretaria municipal de la CTC, la teniente coronel Dayanira Daniel Nicot, jefa del órgano político del Sector Militar Especial de las Far, y la mayor Belkis de la Guardia Zambrano, al frente del trabajo político en la Policía Nacional Revolucionaria en el territorio, formaron parte del grupo que en la capital pinera llegó no solo con diplomas y palabras de gratitud y aliento hasta las residencias de quienes derrotaron a los invasores en Playa Girón.
También intercambió con ellos y sus familias, conocieron de sus hazañas inmortales, viabilizó asuntos requeridos hoy de soluciones, dejó presentes, pero sobre todo testimonió la perdurable gratitud a esos héroes eternos de la Patria que siguen con las botas puestas.
