Que no duela el desconocimiento

Creo hablar en nombre de todos los que conozco cuando digo que nadie está preparado para perder a un ser querido aun cuando la sombra de la muerte -cual depredador insaciable- no cese de merodear.

No obstante, cuando el momento llega y el dolor parece adueñarse de todo, no queda más que intentar componerse y seguir el curso de acción que para estos casos está determinado. La pregunta entonces es si conocemos realmente que toca hacer en cada momento.

En medio de la aflicción y el shock son muy pocos los que logran mantenerse con la claridad suficiente para atravesar los procedimientos burocráticos y la mayoría de las veces ni siquiera conocen los pasos a dar, aseguran trabajadores de la Funeraria de Nueva Gerona.

El desconocimiento de que antes de llamar a la funeraria para la recogida del cadáver debe haberse emitido una certificación de muerte por parte de un galeno es casi general, de ahí que el proceso se torne mucho más engorroso de lo ya necesario cuando los fallecimientos ocurren en los domicilios, no siendo así si suceden en el Hospital, pero por desgracia esta no es una información a la que las personas tengan acceso a menos que se vean obligadas a remitirse a la institución.

Otro tanto ocurre con las coronas y el alquiler de las guaguas –que corren a cargo de los dolientes– y está bien que así sea, nadie mejor que los más cercanos para saber estas cuestiones, pero la limitante que a mis ojos salta es por qué no son estos datos mejor visibilizados.

Ojo, que no hablamos de spots televisivos ni mucho menos ante un tópico tan sensible, pero sí pudiera ser que dentro de la misma institución existiese algún mural informativo o bien en la dirección de la Empresa Municipal de Servicios Comunales, a la que los servicios fúnebres pertenece.

Me consta que en el territorio las condiciones están creadas para ofrecer un servicio de calidad con climatización en las capillas, limpieza, garantía de la conservación de los cadáveres y una atención esmerada por parte de los trabajadores, pero todo ello no es suficiente.

En la Cuba de hoy se habla de protección al consumidor y estemos claros, amén de que esperamos que este sea el menos solicitado de los servicios, al fin y al cabo también entra en el saco, entonces por qué no darle la importancia que amerita.

Es un hecho que en varias provincias del país determinadas prestaciones de esta rama se cobren de forma legal e ilegal, porque también con esto se lucra, sin embargo en la Isla es un logro que no se incurra en ello, pues a excepción de las antes mencionadas coronas y el alquiler del transporte, el resto de las asistencias son totalmente gratuitas.

Servir al pueblo con el mayor respeto y calidad ha sido siempre una máxima del departamento pinero de Servicios Fúnebres y es de reconocer su constancia, pero siempre que se pueda perfeccionar en favor del bienestar emocional de la población, es importante hacer la mención.

 

Opinion
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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