Las armas más eficaces en esta lucha

Entrevista a Liván Fuentes Álvarez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, acerca de la labor del Gobierno local frente a la pandemia
Foto: Gerardo Mayet Cruz

Liván Fuentes Álvarez es un hombre exigente y campechano por igual. Quizá por esta razón el cargo de presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular (AMPP) encaja tan bien con él. Con varios años de trayectoria en roles administrativos en el territorio no son pocas las experiencias acumuladas, sin embargo, confiesa que la situación con el nuevo coronavirus es un capítulo que no quisiera repetir.

Le digo que en esta entrevista dialogaremos sobre el papel desempeñado por la Asamblea en el enfrentamiento a la COVID-19 y respira aliviado –no quería hablar de sí mismo–; del órgano supremo del poder del Estado y sus trabajadores aquí le es muy fácil contarme, de ellos siente gran orgullo.

“Como seguro muchos han mencionado esta situación fue inédita y hubo que adaptar nuestros mecanismos de trabajo para hacerle frente, pero algo puedo garantizar, la AMPP desde el primer momento asumió el control y chequeó la realización de todas las actividades y tareas a desarrollar, no solo por las autoridades sanitarias, sino también por el Consejo de la Administración Municipal (Cam).

“El vínculo entre la AMPP, su consejo de administración y el pueblo ha sido una petición de la dirección del país y en la Isla es una realidad palpable que cobra máxima importancia en contextos como el vivido frente al nuevo coronavirus”.

PARTICIPACIÓN INCONDICIONAL DE LOS DELEGADOS

“En estos más de tres meses de ardua labor fue reconfortante haber contado con la participación incondicional de los delegados de circunscripción del Poder Popular en el respaldo a las medidas adoptadas por el Consejo de Defensa Municipal (CDM) para preservar la vida, pues, aunque se partió del plan nacional, aquí realizamos  adecuaciones que respondían a nuestras condiciones e intereses y ello hubo que hacerlo entender.

“Los delegados fungieron como elemento aglutinador de fuerza, optimismo y motivación para, de conjunto con el pueblo pinero y las organizaciones políticas y de masa, lograr los resultados hoy exhibidos.

“No sería fácil, lo sabíamos, y desde antes de confirmarse aquí el  primer caso ya habíamos efectuado mesas de trabajo con los delegados para que desde sus demarcaciones se concretaran acciones y adoptaran medidas con el objetivo de que nuestro pueblo estuviera bien preparado y con la información de primera mano.

“Ellos incidieron mucho en el logro del distanciamiento social, la desinfección de las manos, de los pasos podálicos y los medios de transporte que entraban a las comunidades.

“Tanto es así que de las 63 comunidades existentes en la Isla, más del 90 por ciento instalaron sus propios puntos de desinfección y eso habla de la responsabilidad para con sus electores.

“El quehacer conjunto entre delegados de circunscripción, presidentes de consejos populares y miembros de las comisiones permanentes de trabajo de la Asamblea Municipal permitió socializar las mejores experiencias, exigir mayor eficiencia y calidad en las acciones emprendidas y trasmitirles confianza y sentido de la responsabilidad a los pineros, de quienes cabe destacar lo unidos que se mantuvieron en torno a la Asamblea y sus orientaciones”.

FACTOR IMPRESCINDIBLE

“Este acompañamiento del pueblo fue un factor imprescindible en el enfrentamiento a la pandemia, pues no solo acataron las medidas sino que, a través de los puestos de mando establecidos, emitieron sus criterios, sugerencias y aportes para apoyar a los delegados a enfrentar desde la comunidad el nuevo coronavirus y las indisciplinas sociales que podían representar un incremento del riesgo en esta etapa.

“Las quejas y denuncias nos sirvieron para actuar con agilidad ante las ilegalidades e intencionar más la búsqueda de soluciones a diversas problemáticas en el complejo período; ejemplo de ello fue la decisión del cierre de la ciudad de Nueva Gerona.

“Todo fue un trabajo mancomunado entre los distintos factores. Cuando se  nos agravó la situación en La Fe la actuación pertinente de cada actor social permitió controlarla en el menor tiempo posible. Igualmente, al activarse el CDM a la Asamblea se le orientó integrar a los delegados y presidentes de consejos populares a los Consejos de Defensa de Zona (CDZ), ahí primó la responsabilidad y logramos una unidad de pensamiento y acción que tributó a una labor de calidad en los 13 CDZ.

“En este período, aunque nuestra prioridad fue el enfrentamiento a la COVID-19, estuvimos volcados a asuntos de suma importancia como la promoción de acciones que paliaran los efectos de la crisis alimentaria a nivel global que sabíamos vendría como consecuencia de la pandemia.

“En ello el CDM, los CDZ y la Asamblea se imbricaron para apoyar el programa de producción de alimentos con acciones específicas como el hacerse cargo de una porción del organopónico Las Celias, de conjunto con las brigadas del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT).

“Allí sembramos yuca, plátano, ají, boniato, habichuela y para finales de año sembraremos tomate, todo en función de ofertarlo al pueblo pinero. Está prevista también la cría de cerdo de capa oscura y un incremento de la producción avícola con patos, pollos y tal vez pavos”.

SOLUCIONADOS MÁS DE 60 PLANTEAMIENTOS

“Nuestra meta es poner a disposición del pueblo lo que podamos sacar de los recursos endógenos. Además, resulta alentador ver que trabajamos todos por el bien de todos porque no se trata solo del cumplimiento de las tareas, sino de la disposición de los delegados y las cadenas de mando. Esta misión se ha asumido de manera integral pensando en alcanzar un autoabastecimiento territorial efectivo y sostenible.

“La AMPP aquí es más que un organismo rector porque lo indica un cargo. Durante la epidemia tuvimos que solicitar la liberación de un grupo de delegados de la ciudad de Nueva Gerona a los administrativos para que estuviesen a tiempo completo dedicados al enfrentamiento a la COVID-19 en disímiles tareas y luego de concluidas sus jornadas vimos a esos mismos hombres y mujeres organizando colas en bodegas y tiendas recaudadoras de divisas o apoyando en las pesquisas y en la mensajería en zonas de cuarentena.

“El liderazgo demostrado por los delegados en sus comunidades logró que, aun en medio de este proceso, fueran solucionados más de 60 planteamientos de los electores, salidos del segundo proceso de rendición de cuenta.

“La transparencia y unidad con las que trabajamos resultaron las armas más eficaces en esta lucha. Desde las informaciones trasmitidas en los barrios hasta las mesas redondas locales o las actualizaciones del Portal del Ciudadano, queríamos que el pueblo supiera con claridad cuál era la situación epidemiológica, pero también cómo serían la distribución y organización de los alimentos normados o controlados en las 63 comunidades de la Isla.

“Concluida esta etapa me siento satisfecho de lo logrado. Creo que con seguridad los pineros saben que trabajamos por ellos y para ellos, esa es nuestra razón de ser”.

Batalla Inédita Isla de la Juventud
Yenisé Pérez Ramírez
Yenisé Pérez Ramírez

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana

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