DÍA DE LOS MÁRTIRES DE LA REVOLUCIÓN

Frank: la pureza de sus ideales

Frank País García, el mayor de los tres hijos –todos varones– de Rosario García Calviño deviene guía de sus hermanos al su papá morir cuando apenas comenzaba la vida de ellos.
Doña Rosario, unas veces con ternura y otras con severidad, impone su sentido del orden y la disciplina, además de inculcarles el amor patrio, martiano y por el estudio.
En las mañanas, desde la cocina, los llamaba con tres toques de campañillas, traducidos en: levantarse, vestirse y desayunar. Así los moldea, los hace hombres con temple, rectos en decencia y valores.
El joven santiaguero de mirada profunda elige ser maestro y desde un aula de la escuela pública de una barriada pobre muestra su proyección pedagógica.
Descuella como estratega, líder y alma de la lucha clandestina a la que pasa con el seudónimo de David –en su honor nombran desde 1966 el concurso para jóvenes escritores– y lo promueven para ocupar la jefatura de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio.
Fidel, al conocerlo en agosto de 1956 en México, lo elogia como organizador, como demuestra meses después al dirigir el Levantamiento Armado del 30 de Noviembre en respaldo al Granma. Luego le proporciona al Ejército Rebelde hombres, armas, pertrechos, y se convierte en uno de los más activos colaboradores.
Al mes exacto del asesinato a manos de esbirros de la tiranía de su hermano Josué, se hallaba refugiado en la casa de su fiel compañero Raúl Pujol Arencibia y al conocer que los guardias registraban las casas a unas cuadras de allí, ambos intentan escapar del cerco y salen por la calle San Germán arriba, pero les dieron el alto y al registrarlos, le hallaron una pistola a Frank, quien es identificado por un policía. Son golpeados y ametrallados; el asesino José María Salas Cañizares remató en el suelo a este último.
Las mujeres fueron con su madre Doña Rosario hasta el cementerio Santa Ifigenia a reclamar los cadáveres. Nadie pudo impedir que lo vistieran con el uniforme verde olivo rebelde, y que llevara sobre el pecho la boina y el brazalete del Movimiento 26 de Julio, ni tampoco el desbordamiento popular que el 31 de julio llenara más de 20 cuadras.
Han pasado 61 años, y los cubanos honran a los caídos en la lucha contra el tirano Batista, homenaje sintetizado en el joven Frank, asesinado, con solo 22 años, el 30 de julio de 1957, junto a Raúl Pujol Arencibia, fecha declarada Día de los Mártires de la Revolución.

Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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