“Astronauta” por la vida

El recibimiento en su casa tras resultar negativo el PCR
Foto: Cortesía de la entrevistada

–Doctora yo le quiero decir algo.
–Bueno, dime.
–Cuando yo salga de aquí la quiero invitar a comer.
–Pero si tú no sabes quién soy.
–Es verdad, pero me sé tu nombre.
Relata todavía colmada de emoción A la joven médica Claudia Moya Rosabal, cuando la contacté por las redes sociales luego de conocer del recibimiento familiar en su casa al resultar negativo el PCR realizado, tras permanecer cerca de 16 días en la sala pediátrica del hospital general docente Héroes del Baire donde se atienden a los niños contagiados con la covid-19.
Solo bastó una pregunta para que desatara las vivencias acerca de esa experiencia a la cual ella cataloga como única y maravillosa por asumirla con tan solo cinco meses de haberse graduado como especialista en Pediatría.
Cuando me lo dijeron sin pensarlo mucho di mi paso al frente, realmente fue un reto muy importante; al inicio parecía difícil, pero cuando ya estás dentro todo fluye, sobre todo en la compañía del resto del equipo.
Dejamos atrás todos los temores y decidimos que la atención a estos niños fuera lo trascendental en nuestras vidas; es increíble cómo el entrar a la sala todos los días se convertía en lo más importante no solo para los pacientes sino para los médicos y enfermeras porque en nuestras manos estaba la vida de ellos y la de cada uno de nosotros.

La estancia requirió de una concentración máxima y responsabilidad óptima, porque nada podía fallar, pues tenías sobre los hombros la vida de 16 pacientes menores, a los cuales debíamos seguir los signos vitales, evaluar el estado físico, los exámenes complementarios y, además, ponerles tratamiento; no se nos podía ir nada porque lo mínimo pondría en riesgo sus vidas.
El seguimiento era mucho más constante porque debíamos estar pendiente de los efectos de los medicamentos específicos para la enfermedad; los veíamos con esas caritas tristes, detrás de ese cristal que nos impedía estar dentro de los cubículos, abrazarlos y saludarlos como uno lo suele hacer cuando no estamos en esta situación; a ello se suman las madres preocupadas, constantemente arriba de nosotros.

Claudia, la primera de izquierda a derecha, en la sala
Foto: Cortesía de la entrevistada

Es muy difícil tener un niño encerrado entre cuatro paredes, por eso siempre digo y recalco que el lugar más seguro es la casa, no hay por qué ponerlos en riesgo ni en situaciones así, es responsabilidad de la familia cuidarlos y lograr mejorar su calidad de vida.
A pesar de las extensas jornadas, las tensiones, permanecer todo el tiempo ahí, sin poder salir para la casa y estar junto a los seres queridos y amistades, fue una experiencia linda porque los niños lo alegran todo, aun estando pendientes de cada detalle.

La joven especialista en Pediatría Claudia Moya Rosabal
Foto: Cortesía de la entrevistada

Había uno que cuando su papá se estaba bañando me dijo:
–¿Doctora, cuándo me voy?
–Pronto, cuando estés bien.
–¿Y cuándo me vaya usted se va conmigo?
–No, yo me quedo a cuidar los otros niños.
–La voy a extrañar…
Aquellas palabras me llegaron a lo más profundo de mi ser, fue algo indescriptible, muy apasionante. Lo más importante del ser humano es su humildad, la dulzura.
Es increíble la empatía que se logra. Ellos no nos conocen, entramos a la sala totalmente cubiertos, con máscaras, sobre batas, guantes, botas…, nos dicen que somos como unos astronautas y sobre todo a los bebés, los más pequeñitos, los divierte, les da risa vernos.
Sin embargo, sabemos que por lo general detestan a los médicos, las batas blancas, porque muchos le temen al estetoscopio o nos asocian con las inyecciones, pero al vernos con los trajes se alegran y hasta juegan con nosotros.
Estuve varios días a la espera de mi PCR para poder regresar a casa y fue estresante porque vives con la angustia de ser contagiada a pesar de cumplir con todos los protocolos; tratamos con una enfermedad casi desconocida y muy contagiosa. Cuando recibes ese resultado negativo sientes tranquilidad y una satisfacción inmensa.
Me complace que en el territorio disminuyan los casos de niños positivos al virus; sin embargo, mi llamado es para las madres a cuidar más a sus bebés, ya que este virus puede dejar secuelas y otras complicaciones a largo plazo.
Yo sigo insistiendo que deben permanecer en el hogar por ser el lugar más seguro: Es muy estresante estar en un hospital y mucho más tenso tener que quedar dentro de un cuarto, apenas sin poder trasladarte de un lugar a otro, recibiendo exámenes y partes clínicos, tratamiento… pero si los protegen bien van a evitar todos estos malos ratos.
El cuidado de los infantes y de la salud de manera general propicia mejor calidad de vida, de ahí mi llamado a enfrentar la pandemia entre todos con responsabilidad y mayor conciencia de lo que implica ser insensatos.
Reconforta haber permanecido más de 15 días en la sala pediátrica, que se tuvo que crear por la cantidad de casos, y no enfermarte, dar altas a pacientes clínicamente bien, estables, con caras sonrientes y ver a madres agradecidas… ese fue el gran desafío.
Esta experiencia me ha marcado y fortalece mi comienzo como especialista, acá estoy presta a cumplir de nuevo si me necesitan de nuevo porque cuando me hice médico juré servir a mi Patria y contribuir al mejoramiento de la salud de las personas en cualquier parte del mundo, sobre todo si se trata de esas personitas que nos alegran tanto la vida.

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Karelia Álvarez Rosell
Karelia Álvarez Rosell

Licenciada en Defectología en la Universidad Carlos Manuel de Céspedes, Isla de la Juventud. Diplomada en Periodismo con más de 30 años en la profesión.

Colaboradores:

4 Replies to ““Astronauta” por la vida

  1. Que bravos nuestros medicos .esto solo se puede lograr gracias a Los esfuerzos de la revolucion q se ocupa de todo nuestros niños y toda la poblacion,Ayer vi un programa en TV en italia un lugar llamado taranto donde hay muchos niños con cancer por el inquinamiento de una fabrica.habia un solo pedriata y tubieron q recojer dinero para poder llevar 2 pedriatas para atender a los niños.veo esta doctora orgullosa de su trabajo y agradecida a la revolucion q bueno q hay jovenes como estos aplausossss

  2. Excelente trabajo con un tremendo valor humano, a la altura de la obra revolucionaria y que te remueve los sentimientos y multiplica la admiración por estos jóvenes médicos que arriesgan la vida para salvar a sus semejantes. Mi felicitación para Karelia por el valor de su trabajo y por el diseño muy profesional de los recursos del periodismo intermedia.

    1. Gracias, gracias Serguei, aunque la entrevistada ayudó mucho, es muy locuaz y a ello se suma el trabajo de Yaniel con los recursos hipermediales, nada como trabajar en equipo. Apretujones.

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